Alerta para el siglo XXI por el recalentamiento de la Tierra

La subida de las temperaturas del planeta por la contaminación química es irreversible y tendrá consecuencias catastróficas, según los científicos

Todos los intentos que puedan hacerse para reducir la contaminación química, responsable del llamado efecto invernadero en la atmósfera, llegarán demasiado tarde para evitar un recalentamiento de la Tierra a lo largo de los próximos decenios, según un grupo de investigadores norteamericanos. Esta subida de las temperaturas medias se hará sentir más en unas regiones del planeta que en otras y podría tener consecuencias nefastas sobre los bosques, los animales, algunos cultivos y el hombre, según una simulación informática realizada por ocho científicos, siete del Instituto Goddard para estudios espaciales de la NASA y uno del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

El efecto invernadero se debe sobre todo a las grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) que se emiten a la atmósfera procedentes de las centrales térmicas de carbón, pero también a otros gases como el metano, los clorofluoro-carbonos o los óxidos de nitrógeno, que se producen en numerosos procesos industriales y en la combustión de los motores de vehículos. Estos gases hacen que el calor del Sol se quede en las capas bajas de la atmósfera, pero bloquean parcialmente su regreso hacia el espacio.Otro estudio publicado recientemente por la Agencia Nacional para los Océanos y la Atmósfera (NOAA) pone de manifiesto asimismo, según , que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ha aumentado un 25% desde la mitad del siglo XIX. Análisis de aire aprisionado en capas de hielo muestran que esta concentración había permanecido inalterable durante los siglos precedentes.

Estos cambios de temperatura, previstos según los científicos entre 0,8 y 1,6 grados Farenheit en 20 años, que en principio pudieran parecer poco importantes, serán no obstante más rápidos que la capacidad de adaptación de numerosas especies, causarán estragos en las cosechas y tendrán consecuencias nefastas sobre los bosques, los animales y el hombre. Según estos estudios, algunas regiones se van a ver afectadas notablemente, en particular los polos. Esta conclusión refuerza los argumentos de los científicos, que prevén una elevación del nivel de los océanos, en detrimento de las zonas costeras, provocado por una fusión parcial de los hielos polares.

Zonas más afectadas

Este calentamiento de las temperaturas afectará de forma muy sensible a toda la zona norte del ecuador, China, Mongolia, Kazakistán, el Caribe, Antillas y varias áreas del Pacífico y el océano Indico, así como a la bahía de Bengala, advierten los investigadores.Una de las regiones del mundo que más preocupan a los investigadores es la Amazonia brasileña, uno de los pulmones del planeta. La creciente contaminación de los ríos por industrias alcoholeras y por los buscadores de oro, que emplean mercurio en sus prospecciones, la tala abusiva de árboles (en las selvas amazónicas y atlánticas brasileñas se talan a diario unos 200.000 árboles) y los grandes proyectos agroindustriales, hidroeléctricos y militares, que no respetan las demarcaciones y el hábitat de los pueblos indígenas, están deteriorando seriamente este ecosistema universal. Otro grave contratiempo es la actitud de los colonos y ganaderos, que queman el bosque con tal ligereza y de forma tan desmedida que algunos científicos creen que este hecho puede tener repercusión en los efectos climáticos globales.

El investigador Alberto Setzer comunicó a la agencia Reuter recientemente que sólo durante el pasado año los incendios que se produjeron en la Amazonia habían generado tanta contaminación como la ciudad de Sao Paulo, la más industrial de Latinoamérica, en todo este siglo. Setzer, que trabaja en la sección de medio ambiente del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil, señaló que tales incendios habían enviado a la atmósfera 44 millones de toneladas de monóxido de carbono y seis millones de toneladas de partículas en suspensión durante 1987.

El futuro de Amazonia

Setzer dijo también que estaba previsto que este año el fuego arrasara unos 247.000 kilómetros cuadrados de la Amazonia, un área equivalente al espacio que ocupa la República Federal de Alemania. El año pasado ardieron 204.000 kilómetros cuadrados de bosque en esta región. Pero no sólo Alberto Setzer se muestra preocupado por el futuro de la Amazonia a corto plazo. Uno de los científicos más prestigiosos de Brasil, Azlz Ab'Saber, ha dicho que es muy pesimista sobre esta cuestión y que todo depende del proceso de educación de la gente, que es muy lento. La región del oeste brasileño que parece estar sufriendo una mayor devastación es el Estado de Rondonia. El Gobierno acabó de construir en 1984, con el apoyo financiero del Banco Mundial, una carretera que abrió este Estado al flujo de emigrantes. Ahora, según los ecologistas, Rondonia esta a punto de convertirse en un desierto. Fuentes oficiales han informado que en los últimos años el fuego ha destruido una tercera parte de sus bosques.El calentamiento progresivo de la Tierra, plantea, a juicio de los expertos, el debate sobre la necesidad de un cambio drástico de planteamientos en el uso de la energía. En todo caso, la mayoría cree que hay que hacer algo y pronto para frenar las emisiones de dióxido de carbono y otros gases a la atmósfera.

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