Éxito y riesgo en el concierto de Amnistía

Mas de un millón de personas asistirán en el mundo a la gira de apoyo a los derechos humanos

El primer concierto de la gira organizada por Amnistía Internacional para conmemorar el 40º aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, celebrado el pasado viernes en Londres, ha terminado con un buen resultado artístico y económico, pero no ha podido escapar a la polémica causada por los elevados precios de las entradas y a los problemas derivados del patrocinio de la Fundación Reebok. La conjunción entre política, música y economía preocupa a Amnistía Internacional, pues las 19 actuaciones de Bruce Springsteen, Sting, Peter Gabriel, Tracy Chapman y Youssou N'Dour por todo el mundo, a las que asistirán más de un millón de personas, tienen un presupuesto total de 2.700 millones de pesetas.

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Estrellas en la calle

Cuando el cantante británico Peter Gabriel, en diciembre del pasado año, anunció en Sao Paulo (Brasil) la intención de Amnistía Internacional de realizar un llamamiento a algunos de los músicos más significativos del momento para iniciar una gira mundial con motivo del 40º aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, aseguró que "no ha sucedido nada antes como esta gira". Con un presupuesto total de 2.700 millones de pesetas, la serie de conciertos iniciados ayer en Londres, y que pasará por Barcelona el próximo 10 de septiembre, confirma las palabras de Gabriel y sitúa a Amnistía Internacional entre el éxito artístico y el riesgo económico.

Oferta musical

Youssou N'Dour, Tracy Chapman, Sting y Bruce Springsteen forman, junto al británico, una oferta musical difícil de igualar e imposible de reunir al margen de una iniciativa con el carácter político y humanitario como la que ahora se inicia bajo el lema Human rights now! (¡Derechos humanos, ya!). Noveles de gran proyección como Tracy Chapman, africanos minoritarios de la talla del senegalés Youssou N'Dour y músicos consagrados -Bruce Springsteen, Sting y Peter Gabriel- se reúnen por primera y posiblemente última vez en un escenario. Tras Londres, la gira recorrerá París, Budapest, Turín, Barcelona, San José de Costa Rica, Toronto, Montreal, Filadelfia, Los Ángeles, Tokio, Nueva Delhi, Harare (Zimbabue), Abiyán (Costa de Marfil), Sâo Paulo, Mendoza y Buenos Aires, finalizando en la capital argentina el próximo 15 de octubre con retransmisión por televisión vía satélite a todo el mundo. En total serán más de un millón de personas las que asistirán en directo a los espectáculos, calculándose en un billón las que lo contemplarán por televisión.Un proyecto de semejante envergadura y proyección internacional, en el que artistas multimillonarios dedican de forma altruista seis semanas a divulgar ideales humanitarios, ha causado polémica. Marie Staunton, directora de Amnistía Internacional en el Reino Unido, ha tenido que salir al paso en la Prensa británica a las acusaciones acerca del elevado precio de las entradas -aproximadamente 4.000 pesetas de media en los conciertos de Europa, Estados Unidos y Canadá-, y que han dejado más de 240 millones de pesetas de ingresos brutos en el concierto del pasado viernes en Londres. "Hemos tenido que abordar conciertos en Europa y Norteamérica, donde puedes hacer dinero fácilmente", declaró Marie Staunton el mismo día del concierto inaugural de la gira, "junto a otros en África y Latinoamérica, donde el público no puede pagar precios elevados y organizar conciertos resulta muy caro".

El público europeo y americano subvencionará de esta manera los espectáculos de Harare, Abiyán, San José y Buenos Aires, aunque Amnistía Internacional ha buscado también el patrocinio polémico de una firma de artículos deportivos a través de la Fundación Reebok. Esta fundación aporta 250 millones de pesetas a fondo perdido, además de otros 990 millones para cubrir posibles pérdidas, que se recuperarán si al final de los 19 conciertos de la gira se producen beneficios. Respecto al debate producido en el seno de Amnistía Internacional con motivo de este peculiar sistema de patrocinio, Marie Staunton ha declarado que "si recabar este tipo de ayudas significa la posibilidad de poder llevar a cabo o no una gira mundial, estoy contenta de haberlas aceptado. Al menos hasta que desaparezcan los fabricantes de equipos de tortura".

Buenas perspectivas

El resultado de la gira es todavía una incógnita, aunque los cinco únicos conciertos europeos, que terminarán en Barcelona, se presentan con buenas perspectivas. En la Ciudad Condal, a una semana del concierto, están vendidas más de la mitad de las 90.000 de que consta el aforo del Camp Nou, y el orden previsto de actuación de los músicos será el siguiente: Youssou. N'Dour, El Último de la Fila, Tracy Chapman, Peter Gabriel, Sting y Bruce Springsteen. En Turín, por el contrario, el ritmo de venta de localidades no es tan espectacular.Los efectos de iniciativas de estas características no se hacen esperar. Tras los conciertos promovidos por Amnistía Internacional en 1986 bajo el lema Conspirapy of hope (Conspiración para la esperanza), en el que también participaron Peter Gabriel y Sting, la organización duplicó sus miembros en el Reino Unido y la mayoría de estas nuevas incorporaciones era menor de 21 años, anticipándose a uno de los objetivos de la gira de este año: ganar corazones, no beneficios.

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