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Entrevista:

"Éste no es un filme anticristiano" dice Schraeder

El guionista de "La última tentación de Cristo' considera "irresponsable" la campaña contra la película

La última tentación de Cristo, la nueva película del realizador Martín Scorsese, basada en una novela de Nikos Kazantzakis, ha provocado un colérico debate entre la gente del cine y teólogos, así como protestas de destacados religiosos, como la madre Teresa de Calcuta y el reverendo Jerry Falwell, además de acusaciones teñidas de antisemitismo contra los ejecutivos de la productora (Universal Studios) y manifestaciones en la calle a cargo de grupos de cristianos fundamentalistas que se han sentido insultados. Buena parte del debate se centra en una secuencia de la película en la que Jesús imagina en un sueño su matrimonio, así como escenas de amor, con María Magdalena.

El guionista de la película, Paul Schraeder, es autor de los guiones de Old Boyfriends, de Joan Tewkesberry, y The Mosquito Coast, de Peter Weir. Ha dirigido las películas Blue Collar, American Gigolo, Cat People Mishima y Patty Hearst. La última tentación de Cristo fue estrenada en Estados Unidos el pasado viernes, y está previsto que se proyecte en Europa este otoño. [La película será exhibida a primeros de septiembre en una de las secciones especiales del Festival de Cine de Venecia]

Pregunta. ¿Por qué hacer esta película ahora?

Respuesta. El tema no está sujeto al tiempo. El libro fue publicado en 1955 y Scorsese lo leyó hace unos 15 años, y tuvo entonces ganas de filmarlo Tuvo que esperar a conseguir financiación y a convertirse en un director destacado. Si tuviera que esperar otros 10 años, lo filmaría entonces.

Controversia salvaje

P. ¿Por qué se adelantó el estreno de la película varias se manas?

R. A causa de la salvaje controversia que levantó. Parece mejor mostrar al público la película inmediatamente para que dé su veredicto. Está siendo atacada injustamente por quienes no la han visto todavía y que no quieren que nadie la vea. La Iglesia católica ha hecho pública su protesta, pero no la ha condenado, como condenó la película de Jean-Luc Godard Je vous salue, Marie, que mostraba a María y José como una pareja de trabajadores en una una urbe moderna. Algunos de los fundamentalistas [que han protestado] son probablemente sinceros en sus objeciones. Están consiguiendo fondos para la campaña que intentará prohibir la película, y de ello han hecho una causa.

P. ¿Por qué algunos empresarios de cines han renunciado a programarla?

R. Si se hubiese tratado de un éxito asegurado no se habrían negado. Ahora adoptan una actitud digna, y dicen que no quieren ofender a sus espectadores. Me pregunto, ¿si no se hubiera producido la polémica, no la hubieran cogido? A fin de cuentas, es una película muy especial, de tipo intelectual, lo que en el mercado se llama de arte y ensayo.

P. ¿Se preveían las reacciones hostiles?

R. Sí, pero no tan considerables. En 1983, el proyecto fue ofrecido a la [productora] Paramount. La tomó en consideración, pero la rechazó, prudente, a la vista de posibles problemas. Las que no estaban previstas eran las acusaciones antisemitas [contra los ejecutivos judíos de la productora] que han acompañado las protestas. Sabíamos que el enfoque podía ser criticado y puesto en duda, pero no esperábamos la reacción histérica que ha causado.

P. ¿Cuál es la intención del filme?

R. Es el intento de reproducir en la pantalla la novela del autor griego Kazantzakis. Es una película seria, dos horas y 45 minutos sobre la historia de Cristo, y una especulación respetuosa sobre el tenia.

P. ¿Cuál es la especulación?

R. En la cruz, Cristo es visitado por un ángel que le susurra que Dios le perdonará la vida, ya que ha sufrido lo suficiente. Dios le perdonará de la misma forma que Dios perdonó a Isaac en el Antiguo Testamento. Cristo vivirá la existencia de un hombre común. En una secuencia sobre un sueño, se casa con María Magdalena, tiene hijos con ella y vive como un mortal hasta la edad de 70 años, como un patriarca respetado en la comunidad de una aldea. Entonces, acosado por las dudas, comprende que el ángel que le ha llevado las ataduras de una larga vida es Satanás, que le ha engañado. En la visión del sueño, rechaza la tentación y muere en la cruz.

Falsas acusaciones

P. ¿Espera que continúen las protestas?.

R. Habrá piquetes ante los teatros donde se exhiba. Dos o tres son suficientes para crear problemas, pero la policía puede manejar eso. Dudo que las proyecciones se conviertan en una amenaza. No es una película antirreligiosa o anticristiana, como irresponsablemente se ha dicho. No tiene absolutamente nada que ver con el sexo sensacionalista, otra ridícula acusación. Sus enemigos más encarnizados no saben nada de ella y parecen haber prestado oídos a los comentarios más salvajes. Llega el turno del público para enjuiciarla.

P. ¿Cree usted que hay temas que no se deben filmar?

R. El cine puede levantar pasiones bajas en el público. Soy contrario a la pornografía de baja estofa, la violencia salvaje y la crueldad con hombres y animales. Pero ¿qué tiene eso que ver con la premisa teológica que se discute en nuestra película?

Copyright International Herald Tribune.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de agosto de 1988