Tras el éxito de Springsteen y Jackson, Prince actuará en España al final del verano

El más heterodoxo de los cantantes del 'pop' quiere actuar en locales cerrados

Cuando todavía no se han apagado los ecos de las actuaciones de Bruce Springsteen y Michael Jackson en España, ya se anuncia la visita de Prince para el final del verano. El representante de Prince confirmó a la distribuidora de sus discos en España que el cantante norteamericano actuará en España cuando concluya su gira en Francia, el próximo 8 de septiembre. Ésta será su primera actuación en directo en España. A sus 30 años, el más heterodoxo de los ídolos del pop acaba de triunfar en Londres con su último espectáculo, Loyesexy 88. Las negociaciones para conseguir que Prince actúe en España están a falta de fijar la fecha, y la principal dificultad estriba en la exigencia del músico de ofrecer sus conciertos en locales cerrados y de capacidad media.

Más información

La princemanía colmó el mundo artístico de Londres durante la última semana de julio y la primera de agosto, con siete representaciones del nuevo espectáculo de Prince, Lovesexy 88, muestra definitiva, según los medios británicos, del arte de un genio de nuestro tiempo. El tráfico en las calles que rodean Picadilly Circus se atascó ante la llegada del artista, y el Camden Palace se llenó de artistas que asistieron a la party Prince, desde Eric Clapton o Terence Trent d'Arby al actor Mickey Rourke, que llegó a discutir con la nueva sirena irlandesa Sinead O'Connor.El tercer canal en Londres emitió en pocas semanas su especial de Prince, el pasado 3 de agosto, última fecha de la presencia del artista en la ciudad. Junto a las imágenes espectaculares del nuevo filme dirigido por Prince, estrenó un reportaje de su imperio millonario en Paisley Park, Minnesota.

No hubo actos o palabras para el sensacionalismo usual de las revistas y periódicos británicos. Prince no habla a los medios. Una publicación no oficial, Prince Controversy Magazine, creada por sus admiradores, hubo de recurrir a una conversación radiofánica que su ídolo ofreció hace siete años: 11 ¿Rock contemporáneo y rhythm and blues? Lo único que puedo decir es que mi música es auténtica. El resto de los calificativos los dejo para los críticos. Mi música cambia constantemente. Es dificil decir lo próximo que haré. Depende del tipo de vida que lleve, de las cosas que vea a mi alrededor".

La película Sign of the times se estrenó antes de la llegada de Prince a Londres. Q Magazine, premiada como la mejor revista inglesa de este año, admiró en sus páginas el filme como "una exhibición cinematográfica digna de la mejor de las giras que ha habido nunca". Y Sky Magazine. coincidía con términos similares: "Es, sin lugar a dudas, el mejor filme jamás realizado de un concierto". El entusiasmo crítico por la película se multiplicó en alabanzas hacia Lovesexy 88, donde Prince revoluciona una síntesis de sus propias ideas y dramáticas. Siete plataformas que suben y bajan, aparecen y desaparecen; telones repentinos que simulan un puente colgante; redes y banderolas blancas donde se proyectan dibujos láser; una canasta de baloncesto, un columpio, una cama y una silla que irrumpen entre los haces de luz y el humo blanco; una lluvia de billetes falsos de dólar; todos los efectos y elementos teatrales de iluminación mantienen al público en pie desde que Prince sale de un flamante coche blanco que rodea en paseíllo inicial el escenario situado en la pista del Wembley Arena.

Entre los elogios de la prensa al espectáculo destacan los Paul Mathur, crítico enemigo de las hipérboles: "Cualquiera otra actuación pop o rock me parecerá ya como un simple garabato dibujado en el barro... Esta noche, Prince ha sido, como siempre lo será, el más grande. Fue un privilegio. Fue un placer. Fue amor". Prince cambia de indumentaria a lo largo de la representación, como sus chicas, Cat y la percusionista Sheila E., y varía colores y números de un día para otro. En el último recital, de repente surgió del suelo vestido de Mozart junto a un piano de cola. Jugó con sus manos a ser Franz Liszt, y antes de transformarse en Ray Charles, excitado por su nervio virtuoso, dijo: "A veces me doy miedo".

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción