DOCE DÍAS DE TERROR

"La intransigencia kuwaítí nos obligará a una carnicería", amenazan los secuestradores

JAVIER VALENZUELA ENVIADO ESPECIAL "Pedimos a nuestros hermanos argelinos que tienen de combustible los depósitos del avión. Vamos a irnos para ajustar en otra parte nuestras cuentas con los kuwaitíes". Esa declaración de los piratas a tres representantes de la Prensa internacional anunció ayer un próximo final de la etapa argelina del Boeing 747 kuwaití secuestrado. "la intransigencia kuwaití va a obligarnos a hacer una carnicería", dijeron.

El grupo de integristas que por duodécima jornada consecutiva controla el Boeing 747, pidió a mediodía de ayer la presencia en el aparato de tres periodistas, un argelino y dos enviados especiales extranjeros. Los mediadores argelinos accedieron a su demanda, y entonces se desarrolló una desagradable batalla entre los 150 enviados especiales por ocupar una de las tres plazas.Periodistas de la agencia argelina APS, la francesa AFP y el diario The New York Times se acercaron, finalmente, al avión del martirio. Un encapuchado salió al exterior, les cacheó y anunció el comienzo de la extraña entrevista. Los informadores permanecieron en la escalerilla, mientras el encapuchado transmitía las preguntas al interior del aparato, desde donde otro de los piratas respondía. La lengua empleada fue el árabe.

"Hubieramos preferido no hacer sufrir a inocentes en las vísperas del Ramadán, pero estamos en lucha", dijo el portavoz de los secuestradores. El sagrado mes de ayuno de los musulmanes comienza, en efecto, el próximo lunes. Con muchas expresiones religiosas, el secuestrador reiteró luego la exigencia de libertad de sus 17 hermanos de Yihad Islámica presos en Kuwait desde hace cuatro años.

Un olor desagradable salía del aparato, el de las frutas y verduras embarcadas en Bangkok, ya podridas. Llovía fuego sobe el aeropuerto Huari Bumedian, y el resto de los enviados especiales seguía con gemelos y teleobjetivos la conversación.

No habrá nuevas liberaciones

"No vamos a efectuar nuevas lberaciones. Ya hemos hecho varías., en prueba de buena voluntad. Nosotros hemos venido aquí para dar una oportunidad a los hermanos argelinos. A petición de ellos, hemos tenido mucha paciencia, pero los kuwaitíes no lo han hecho", añadió el encapuchado. Kuwait, dijo, tiene -"una política pronorteamericana" y es "un enemigo del Islam".

Los piratas, según fuentes argelinas, consideran terminada la escala del Boeing 747 en el aeropuerto Huari Bumedian. Han constatado que las autorida del de Kuwait, pese a haber enviado una delegación sobre el terreno, no van a liberar a los 17 detenidos, y ni siquiera están dispuestas a rebajarles las condenas. Los integristas islámicos creen que ha llegado el momento de poner punto final a la historia, y el único modo de hacerlo que conocen es hacer saltar el avión, con los 31 rehenes que aún quedan a bordo.

No van a hacerlo en Argel. Se comprometieron a no efectuar actos de violencia en el único país que se mostró dispuesto a recibirlos al comienzo de esta semana. Por eso tampoco han presionado sobre el emirato, con el asesinato de rehenes, sistema que emplearon dos veces en el aeropuerto chipriota de Larnaca.

Argelia no había aprovisionado de combustible el aparato en la noche de ayer, pese a la petición de los piratas. Los argelinos intentaron un último esfuerzo para lograr que los kuwaitíes cedieran en algun punto y las peripecias del avión del martirio tuvieran un final feliz en su territorio.

Nayef Hawatme, líder del Frente Democrático de Liberación de Palestina, pasé ayer un momento por el aeropuerto Huari Bumedian. No quiso decir de dónde venía ni a dónde iba. La sangre de su compañero en la Organización para la Liberación de Palestina, Abu Yihad, aún estaba caliente. El líder del FDl-P negó cualquier relación entre el asesinato de Abu Yihad, que atribuyó al Mossad israelí, y el secuestro. Lanzó un mensaje a los secuestradores. "Deben parar inmediatamente. Este suceso atrae la atención de los medios de comunicación hacia un ánimo equivocado", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de abril de 1988.