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Reportaje:

Trasplante hepático, difícil y costoso

Holanda y Dinamarca tienen un programa para evaluar la rentabilidad de estas intervenciones

Según los datos del primer informe del Registro del Trasplante Hepático (TH), en Europa las tasas de supervivencia al año de la intervención son superiores al 70%. Este tipo de operación abandonó la connotación de experimental en el año 1983 y está considerado como uno de los procedimientos terapéuticos que demanda mayor dedicación y apoyo institucional (anestesia, banco de sangre, cuidados intensivos). Dos países europeos, Dinamarca y Holanda, están evaluando la relación utilidad coste y coste-eficacia de estas intervenciones.

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El trasplante hepático es la única alternativa para algunas enfermedades de hígado progresivas. Actualmente, 32 hospitales de 13 países, entre los que se encuentra España, participan en el programa europeo de trasplante hepático. En estos centros se han realizado en total 1.218 trasplantes, dos tercios de los cuales han tenido lugar los tres últimos años, siguiendo la misma tónica que en Estados Unidos.En España se está viviendo más aprisa que en otros países el impacto social del TH, ya que levamos un retraso de 20 años con respecto a EE UU y el Reino Unido. Por otro lado, existe un mayor número de enfermedades crónicas de hígado en nuestro país que en el resto de Europa, estimándose que fallecen anualmente en España más de 8.000 enfermos de cirrosis hepática avanzada complicada, entre los que, según el doctor Enrique Moreno, jefe de la unidad de trasplante hepático del hospital Primero de Octubre, de Madrid, al menos un 40% podría ser tributario del tratamiento mediante el trasplante hepático. Estos enfermos, que tienen una vida de escasa calidad, sin apenas capacidad para moverse o deseos de alimentarse y con medicación de forma mantenida, pueden curarse o mejorar sustancialmente sus condiciones sustituyendo su hígado enfermo por otro sano.

El equipo del hospital Primero de Octubre, de Madrid, sólo tuvo complicaciones graves en los primeros meses con tres enfermos (20%) de los 20 primeros trasplantados. Este equipo de cirujanos ha sido además el primero en realizar en nuestro país un doble trasplante de hígado y riñón, hace un mes.

Una de las cuestiones más frecuentes que se plantean es la relativa a los gastos que produce este tipo de procedimiento terapéutico. Para el doctor Moreno es difícil cuantificar económicamente el valor de una vida y la eliminación del sufrimiento. En el caso del trasplante hepático, prosigue este cirujano, los receptores son enfermos que sufren múltiples ingresos en el hospital, recibiendo transfusiones sanguíneas, cuidados intensivos e indefinido número de análisis y exploraciones, que suponen un gasto económico muy importante, al que se han de añadir los múltiples medicamentos que les son administrados de forma continua.

Coste

Asimismo, son enfermos que no pueden realizar ningún tipo de trabajo, reincorporándose de forma progresiva después del trasplante a su actividad laboral. De los enfermos trasplantados en el servicio del doctor Moreno, en el Primero de Octubre, los tres niños intervenidos se hallan asistiendo regularmente al colegio, y de los adultos, todos los que han superado los cinco meses de posoperatorio se han incorporado a su actividad normal.En EE UU, el coste de un trasplante hepático oscila entre 120.000 y 140.000 dólares, pero la mayoría de las pólizas médicas sólo cubren una parte del importe. El coste en España se sitúa en torno a los ocho millones de pesetas, sufragados totalmente por la Seguridad Social. El coste del trasplante hepático es superior a otros órganos; pero hay que tener en cuenta que las enfermedades hepáticas que llevan a plantear el trasplante no tienen otra alternativa terapéutica.

Por otra parte, aunque todavía no está suficientemente evaluada la relación coste-beneficio de muchos trasplantes, no es menos cierto que esta valoración tampoco se ha hecho con otros muchos tratamientos médicos y quirúrgicos que también suponen un alto coste. En la CEE hay dos países, Dinamarca y Holanda, que están actualmente realizando valoraciones económicas del trasplante hepático mediante técnicas de coste-utilidad y coste-eficacia, con proyecciones hacia el futuro de las relaciones entre los costes y eficacia de esta tecnología.

En EE UU hay aproximadamente 300 personas en lista de espera. El problema de la escasez de donaciones (tres personas en lista de espera por cada órgano donado) ha llevado a reforzar el sistema de vigilancia de las listas de espera. Incluso el famoso hospital Presbiteriano de Pittsburgh, donde tienen lugar el 50%. de los trasplantes hepáticos en EE UU, ha sufrido la investigación por parte del Departamento de Servicios Humanos y Salud después de una denuncia periodística según la cual en ocasiones se daba preferencia en dicha lista a los ciudadanos de otros países.

La mayoría de los Estados americanos sólo financian una parte de los trasplantes considerados experimentales, como el de corazón-pulmón, páncreas e hígado para adultos, a pesar de las recomendaciones de mayor ayuda por parte de los expertos sanitarios. Sin embargo, el trasplante hepático para menores de 18 años recibe mayor ayuda federal. Diversas organizaciones científicas y sociales norteamericanas han puesto de manifiesto que con el sistema actual la gente que no esté asegurada, o que incluso estándolo no pueda correr con los gastos de una parte del coste del trasplante, tiene pocas posibilidades de recibir un órgano. Y de los que se encuentran en situación más favorable, cientos mueren anualmente esperando la donación.

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