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La última víctima de un plan de exteminio

Jaime Pardo Leal, 48 años, presidente de la Unión Patriótica (UP) y ex candidato a la presidencia de la República en las elecciones del pasado año, era uno de los hombres que más amenazas de muerte recibía en Colombia.Es el miembro número 471 de la UP que ha sido asesinado a lo largo de los dos años de existencia que cuenta dicho partido, creado en 1985 como consecuencia de una tregua suscrita el año anterior entre el Gobierno del entonces presidente Belisario Betancur y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), afines al Partido Comunista Colombiano.

Los primeros militantes de la UP fueron guerrilleros de las FARC que pasaron a la vida legal con garantías del Gobierno de que sus vidas serían respetadas. Sin embargo, actualmente sólo quedan con vida dos militantes procedentes de este sector.

El pasado mayo, la UP denunció la existencia de un plan cóndor, cuyo objetivo es exterminarlos y que, según el partido, se halla promovido por una alianza de miembros de las fuerzas armadas y hacendados ultraderechistas.

Hijo de familia campesina, ahogado, juez y magistrado durante muchos años, Pardo Leal era consciente de los peligros que corría. Así lo comunicó a los periodistas que asistieron a la última conferencia de prensa, que concedió el pasado mes, y a la que se presentó con un cierto retraso. Su escolta había llegado tarde, explicó a los periodistas, al añadir: "Y yo sin escolta no me muevo ni loco".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de octubre de 1987