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ECOLOGÍA

Manifestación contra el laboratorio de residuos radiactivos de Aldeadávila

Grupos antinucleares de diferentes lugares de España y del extranjero tienen previsto manifestarse mañana domingo, con motivo del primer aniversario de la catástrofe de Chernobil, en Aldeadávila de la Ribera, para protestar contra la instalación de un laboratorio de residuos radiactivos en esta localidad salmantina. La Coordinadora del Bajo Duero, en la que se integran organizaciones cívicas de muy diversa índole, el Comité Antinuclear de Salamanca y ayuntamientos de la zona de los Arribes del Duero, la parte occidental de la provincia, han convocado esta manifestación.Mientras el vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, declaraba días atrás, con motivo de su visita a la comunidad autónoma de Castilla y León, que el laboratorio previsto en la zona de los Arribes no se transformará en ningún caso en un cementerio nuclear, 300 vecinos de Yecla de Yeltes -un municipio con apenas 500 habitantes- encadenaban simbólicamente a su alcalde a la puerta del juzgado de Vitigudino. De esta manera los vecinos de Yecla, a los que se unieron otras 2.000 personas de la comarca, impidieron que Eduardo Hernández prestara declaración ante el juez de Vitigudino por los sucesos que concluyeron con la expulsión de varios técnicos de las empresas Iberduero y Adaro, que realizaban prospecciones en el municipio y a quienes implicaron erróneamente en el proyecto de laboratorio nuclear. Los vecinos de Yecla de Yeltes se negaron a que su alcalde acudiera ante el juez porque consideran que la acción fue iniciativa de todo el pueblo y en ningún caso una responsabilidad de su representante.

Por otra parte, el Comité Antinuclear de Salamanca ha distribuido un informe en el que denuncia la elevada contaminación radiactiva de varios pueblos de la zona de Saelices el Chico, en el suroeste de Salamanca, donde existe una importante mina de uranio y la correspondiente instalación de ENUSA. Dicho informe, que se apoya en investigaciones del departamento de Física Atómica y Nuclear de la universidad de Salamanca, asegura que en los sondeos de Castillejo de Martín Viejo y de Villar de la Yegua los niveles máximos admitidos por la Organización Mundial de la Salud se multiplican por cuatro o cinco, en tanto que en otros pueblos próximos se hallan en el límite de lo tolerable.

El movimiento de oposición a la instalación del laboratorio de residuos radiactivos de los Arribes del Duero se mantiene muy firme tanto por parte de las entidades cívicas como de los propios municipios y, en particular, de los habitantes de toda la zona. Ayuntamientos de toda la provincia de Salamanca reciben peticiones en estas fechas para que declaren a sus municipios como zonas no nucleares. Por el momento, más de 15.000 personas han estampado su firma para protestar contra la instalación del laboratorio.

El Comité Antinuclear de Salamanca, que acusa a la Administración de no atender las denuncias ya conocidas sobre el grado de contaminación radiactiva de algunas zonas de Salamanca, ha denunciado también las insuficiencias observadas, incluso por el Consejo de Seguridad Nuclear, en los sistemas de protección radiológica de los trabajadores de la fábrica de elementos combustibles de uranio de Juzbado (Salamanca).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de abril de 1987