Pinochet, en pie de guerra con la Iglesia en vísperas de la visita papal
Las tensiones entre la Iglesia católica chilena y el régimen del general Augusto Pinochet se han multiplicado a tres semanas de la primera visita al país del papa Juan Pablo II. Una nueva crisis de las relaciones se desató con las declaraciones hechas por el obispo de Linares, Carlos Camus, quien afirmó que los autores del atentado contra Pinochet "no tienen tanta culpa" desde el punto de vista moral, "porque les habían declarado la guerra y ellos hicieron su guerra".En un hecho inédito, el ministro de Asuntos Exteriores, Jaime del Valle, se quejó ante el nuncio apostólico, Angelo Sodano; y el ministro de Justicia, Hugo Rosende, repudió a través de una cadena de televisión las declaraciones de Camus.
Con inusitada franqueza, Camus dijo en una entrevista que vio "heroísmo" en los autores del atentado, porque "se arriesgaron bastante". En cambio, dijo, al torturador que tiene ante sí una persona desarmada, no le ve "ningún heroísmo".
El obispo Camus, de 60 años, miembro del ala progresista de la Iglesia católica, fue entrevistado después de que una sobrina suya, Paola Drago, fuera detenida y sometida a presiones psicológicas por la policía secreta y de que se allanaran varias residencias de sus parientes. Camus dijo que, después de estos hechos, las relaciones entre el Gobierno y el clero están "peor que nunca".
Las palabras de Camus provocaron una tormenta en el Gobierno. Pinochet se reunió con sus ministros el lunes 7, y el ministro Del Valle expresó al nuncio la "molestia grave" del Gobierno. El régimen no descartó formular una queja directa ante el Vaticano y pedir sanciones contra Camus a la jerarquía eclesiástica.
Una serie de incidentes
El incidente de Camus es sólo el último de una serie de conflictos entre la Iglesia católica y el Gobierno. En enero, el sacerdote belga Guido Peters, conocido por su postura crítica hacia el Gobierno, debió abandonar el país después de que fuera secuestrado y vejado por desconocidos. Dos médicos de la Vicaría de la Solidaridad, Juan Macaya y Ramiro Olivares, están detenidos desde el año pasado por haber atendido a un herido de bala, presuntamente miembro del grupo armado Frente Patriótico Manuel Rodríguez.La semana pasada, el Comité Permanente del Episcopado pidió que acaben los despidos masivos de profesores y que el Ejército aclare la participación de oficiales en el asesinato en Washington, en 1976, del ex ministro de Asuntos Exteriores socialista Orlando Letelier. Dijo además que la "tortura psíquica" a que fue sometida la sobrina de Camus "hace pensar en los miles de chilenos y chilenas que han sufrido o están expuestos a sufrir semejantes o peores tratos", los cuales deben terminarse.
Pinochet replicó que la declaración de los obispos le causó profundo dolor y que se imaginó estar viendo "la creación de un nuevo partido político".


























































