La altitud de la Caja Mágica premia al ‘Jódar belga’: Alexander Blockx
El joven de 21 años tumba al último campeón, Ruud, e impone su servicio en un escenario con una velocidad extra. Su efectividad con el saque asciende al 80%


Se llama Alexander Blockx, tiene 21 años y rompe la bola en cada servicio. Él, otra dosis de aire fresco. Si el tenis español disfruta con la eclosión de Rafael Jódar, frenado en los cuartos de final por Jannik Sinner, el miércoles, lo hace ahora también Bélgica con un tenista que va siguiendo parámetros similares a los del madrileño. Hasta hace poco desconocido por el gran público, se destapa ahora en la Caja Mágica. “Soy feliz por el mero hecho de estar aquí y lo era al haber ganado un partido, así que nunca hubiera soñado con llegar a las semifinales”, dice después de eliminar al último campeón, Casper Ruud, y convertirse en la gran sorpresa del torneo. Se medirá el viernes (20.00, Tdp y Movistar+) con Alexander Zverev (6-1 y 6-4 a Flavio Cobolli).
Blockx, un grandullón de Amberes con un ligero parecido al canadiense Milos Raonic, saborea la victoria (doble 6-4, en 1h 36m) y prolonga otra ascensión sobresaliente. Si Jódar (19 años) ha escalado del puesto 165 al 34 desde enero, él lo ha hecho del 117 al 35. “Sinceramente, no pensaba que llegaría tan lejos, pero cuando tienes confianza y empiezas a sentir tu juego, pueden ocurrir muchas cosas. He mejorado mucho en todos los golpes y físicamente, también”, apunta poco después de que Ruud admita estar impresionado porque “puede hacer muchas cosas” y a la vez “lee muy bien el juego”. Coyuntural o no, ya se verá, su irrupción coincide con las particularidades del torneo de Madrid, donde la pelota vuela de una forma diferente.
“Aquí las condiciones son un poco más rápidas que en otros torneos de tierra batida, y eso ayuda”, precisa el belga, que en noviembre coincidió en la Copa de Maestros de las Promesas con Jódar —alcanzó allí a la final— y batió más adelante al español en el desenlace del challenger de Canberra, a comienzos de curso. También fue número uno como júnior (2023) y estos días ha ido dejando atrás a rivales contrastados como Cristian Garin (85º), Brandon Nakashima (32º), Felix Auger-Aliassime (5º) o Francisco Cerúndolo (20º), antes de superar al defensor del título. “No he encontrado debilidades en su juego”, señala Ruud, impresionado por su juego de fondo y, por supuesto, con el servicio.
La altura de la capital española (657 metros sobre el nivel del mar) es especialmente beneficiosa para brazos poderosos como el de Blockx, quien ante el nórdico concedió únicamente cinco puntos con los primeros saques y desde una perspectiva más amplia, domina el torneo a la hora de poner la primera pelota en juego. Según datos de Tennis Insights, el belga tiene un promedio de efectividad con el servicio de hasta un 80% —por encima de Zverev, con un 78%— y sus rivales no han podido devolver un 55% de sus saques. Ha firmado 42 aces (más de ocho por partido) y sus porcentajes son muy destacables: mete el 60% de los tiros, se apodera de hasta un 80% de los puntos jugados bajo sus primeros y un 58% con los segundos. Ha defendido 20 de las 23 opciones de rotura que ha tenido que afrontar hasta ahora.
Sinner y el truco
Con Jódar ya en el escaparate, Sinner hacía un guiño al belga después de sortear la barrera de los cuartos. “Se está jugando un tenis de altísima calidad y creo que ahora, especialmente en este torneo, están apareciendo muchos jugadores muy jóvenes. No podemos olvidarnos tampoco de Blockx, por ejemplo; está un poco fuera del radar, pero es un jugador increíble”, precisaba el número uno, que advierte en el estado de confianza y el mazo del joven gigantón —1,93 de altura, un par de centímetros más que el español— una amenaza a tener en cuenta. El italiano ha incidido varias veces en las condiciones de Madrid y pese a la adaptación progresiva de estos días, desconfía.

“Son únicas”, decía a su llegada. “Hay altitud, puede haber viento por momentos… No es tan fácil jugar. Estoy intentando mejorar como tenista y este torneo puede ser uno de los más desafiantes. Nunca he jugado bien aquí”, recordó el líder del circuito, citado este viernes (16.00) con el francés Arthur Fils en el primer cruce. A Sinner, como a todos y todas, le ha costado cogerle el truco a un escenario en el que la bola tiende a irse larga y es difícil de controlar, pero que a su vez, coge un punto extra de velocidad y sale más disparada de lo habitual (en el contexto de la tierra batida) respecto a otros torneos como Montecarlo, Barcelona o Roma, más similares al contexto de Roland Garros.
Así se entiende el espléndido rendimiento de Zverev, campeón dos veces (2018 y 2021) y finalista en 2022, y ahora la inesperada progresión de Blockx, quien preguntado sobre las posibilidades de que los de su quinta (2005) o la de Jódar (2006) puedan tutear algún día a Sinner y Alcaraz, responde: “Lo vamos a intentar, eso seguro. Creo que todavía están un paso por delante, pero para eso estamos aquí. Será muy difícil, pero si crees en ello, tienes una pequeña oportunidad”.
ALCARAZ, APOYO DE SU HERMANO JAIME
Carlos Alcaraz se dejó ver de nuevo por las instalaciones del barrio de San Fermín. El número dos del mundo, de 22 años, presenció el estreno de su hermano Jaime —el más pequeño de los cuatro— en el torneo sub-16, con buena nota: doble 6-3 a Pol Mas, en 68 minutos.
El murciano ya había estado en la Caja Mágica la semana anterior, cuando viajó a Madrid para cumplir con una serie de compromisos comerciales y con el torneo. Al igual que en sus últimas apariciones, el tenista lucía una férula protectora en la muñeca derecha, lastimada desde el Godó.
Se desconoce cuándo volverá a competir —no podrá hacerlo próximamente en Roma ni tampoco en Roland Garros—, y mientras se recupera quiso apoyar desde la grada de la Pista 7 a su hermano, invitado por la organización. Junto a él estaban su padre Carlos y su madre Virginia.
Por otra parte, la rusa Mirra Andreeva y la ucraniana Marta Kostyuk protagonizarán la final femenina del sábado (15.00, Teledeporte y Movistar+). La primera se impuso a Anastasia Potapova (6-2, 1-6 y 6-1) y la segunda pudo en el primer turno con Haley Baptiste (6-4 y 7-6(8).
El día anunció también una doble retirada. Por una parte, la de la española Aliona Bolsova, que a sus 28 años se despidió en el torneo de La Bisbal, y por otra el japonés Kei Nishikori, muy castigado por las lesiones y que sellará su carrera a final de temporada, con 36 y después de haber logrado 12 títulos.


























































