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Vientos de fronda en Chad

Trípoli, París y Washington mueven sus peones en el dividido país africano

El régimen del coronel Gaddafi acaba de avanzar un peón más en el largo conflicto de Chad, en el que hasta ahora se enfrentaban el Gobierno de Yamena, que preside Hissene Habré, y las fuerzas del GUNT (Gobierno de Unidad Nacional de Chad), de Gukuni Ueddey. El dirigente nordista y hasta ahora aliado de Gaddafi, fue herido de gravedad después de un intento de secuestro en el que murieron sus cuatro escoltas.

Gukuni Ueddey se negaba a secundar los nuevos planes anexionistas de Gaddafi para la zona norte del país, situada encima del paralelo 16, y había realizado un llamamiento a la reconciliación nacional dirigido a su rival Hissene Habré. Ueddey y Habré están, pues, a un paso del reencuentro, después de haber formado parte de un mismo Gobierno en Yamena en 1979 y de haberse enfrentado en guerra civil hasta esta misma primavera.El coronel Gaddafi, propuso el pasado mes de julio una federación de las tribus chadianas en la que cada una de ellas gozaría de autonomía para su propia organización y en la que él mismo, como dirigente de la revolución africana, detentaría el máximo liderazgo político.

Esta propuesta ha sido considerada como descaradamente anexionista, no tan sólo por el Gobierno legítimo de Yamena, sino incluso por el Gobierno de Gukuni en el Norte y con sede en el propio Trípoli.

El deterioro de las relaciones entre Gaddafi y el GUNT ha originado una nueva y pequeña guerra civil en el Norte, donde las fuerzas armadas de Gukuni aseguran haber derrotado y aprisionado a una entera compañía libia. Numerosos dirigentes chadianos del GUNT han sido detenidos en Trípoli, y la propia familia de Gukuni se encuentra arrestada, según fuentes del propio partido nordista en Francia. Hissene Habré ha asegurado que si Ueddey se encuentra todavía con vida "será bienvenido en Yamena".

Una de las fuerzas integradas en el GUNT, el Consejo Democrático y Revolucionario de Acheik Ibn Omar, no ha secundado a Gukuni Ueddey. Sus fuerzas armadas participan al lado de las libias en los enfrentamientos contra los partidarios del presidente del GUNT. Todos los observadores consideran como muy probable que el fraccionamiento del GUNT dé lugar a la formación de un gobierno títere tutelado por Gaddafi y presidido por Omar. Este Gobierno permitiría a Gaddafi seguir acariciando su sueño de conseguir el reconocimiento de una partición del país, de forma que el Norte musulmán y desértico quedara bajo su directa influencia.

Un comunicado del Gobierno de Yamena asegura, por su parte, que los enfrentamientos entre libios y chadianos en el Norte han originado un "genocidio sistemático por parte de Libia contra la población de Chad". En el comunicado se habla de deportaciones, campos de concentración y matanzas en masa, y de la existencia de numerosas personas refugiadas en las montañas para evitar la caza del hombre organizada por las tropas libias. Se exhorta a la reconciliación y a la unidad nacional y se llama a las organizaciones internacionales para que intervengan para parar el genocidio.

Informe inquietante

Los partidarios de Gukuni Ueddey han solicitado del Gobierno de Yamena que intervenga en el Norte al lado de sus tropas contra Libia. La revista Jeune Afrique, en un reportaje publicado la pasada semana, asegura que un grupo de asesores militares norteamericanos se encuentra en estos momentos en Yamena preparando una eventual acción militar dirigida a recuperar el Norte y a expulsar a los libios de la zona. Esta eventualidad ha sido desmentida por una fuente de la Embajada de Chad en París, que consideró las afirmaciones de la revista como "una especulación". La misma fuente aseguró que no tenía nada que comentar a la petición nordista de intervención militar contra Libia y se negó también a comentar la posibilidad de acontecimientos militares en los próximos días.Jeune Afrique recordaba un desmentido del jefe de la misión diplomática de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Vernon Walters, en el que negaba que en Yamena hubiera 50 asesores norteamericanos. La revista ironizaba sobre la posibilidad de que lo inexacto sea la cifra, y aseguraba con rotundidad que Estados Unidos, de acuerdo con Francia, que mantiene fuerzas militares en Chad, ha preparado a las tropas de Habré para una recuperación del Norte en una acción coordinada con un nuevo ataque norteamericano a Libia. En el mismo momento en que aviones norteamericanos bombardearían las bases aéreas en territorio libio se desencadenaría la ofensiva de Yamena sobre el Norte, hasta recuperar todo el territorio.

El Gobierno francés, por su parte, ha asegurado, a través del ministro de la Cooperación, Michel Aurillac, que va a reforzar ligeramente su dispositivo militar en Chad ante la eventualidad de una agudización del conflicto. Aurillac viajó esta semana a Yamena, donde se entrevistó con Habré, quien solicitó la ayuda francesa para la recuperación del Norte. Francia desea seguir fiel a sus compromisos con Yamena, pero quiere evitar, según todas las apariencias, un conflicto directo con Gaddafi, y se conforma, de hecho, con el mantenimiento de su zona de influencia por debajo del paralelo 16.

El dirigente libio parece querer resolver de una vez, con estos últimos movimientos, la estabilización en su favor del norte de Chad, que históricamente es su zona privilegiada de expansión y de influencia, y que tiene como atractivo la existencia de importantes posibilidades mineras, principalmente uraníferas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de noviembre de 1986