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Las medidas para contener los precios

El Gobierno llega a un acuerdo para bajar el precio de los combustibles industriales al nivel europeo

El Gobierno, dentro de las medidas para contener la inflación, va a bajar de inmediato los precios de los carburantes industriales, con el fin de que el coste para las empresas españolas Se iguale con el de sus competidores europeos. La reticencia para rebajar las gasolinas, sin embargo, parece haber aumentado a causa del incremento del consumo. Esa medida se ve acompañada por el estudio de la supresión total de aranceles para los productos pesqueros. Mientras tanto, según fuentes gubernamentales, el IPC de octubre no se distanciaría mucho del 0,5% del de igual mes de 1985, por lo que la tasa de inflación interanual se mantendría en torno al actual 9,5%.

Los ministros de Industria, Luis Carlos Croissier, y de Economía, Carlos Solchaga, han llegado a un acuerdo para bajar desde esta misma semana los precios de los carburantes industriales. U cuantía de la reducción, destinada a impedir que las empresas paguen una media del 20% más que sus competidoras europeas, fue debatida en la tarde de ayer por el equipo económico del Gobierno. Los fuelóleos y el gas natural quedarán así a la mitad de lo que costaban a principios de este año.

Antes de que se iniciara ayer tarde la reunión de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, los ministerios de los que debía partir la propuesta para bajar los precios de los carburantes industriales habían llegado a un acuerdo. El objetivo será alinerarlos con el promedio aplicado en la CE, pese a que ello suponga para el fisco otra merma anual de ingresos por varias decenas de miles de millones.Será la tercera reducción de los precios pagados por las empresas, ahora concretamente de los fuelóleos y el gas natural, en lo que va de año. En marzo pasado, los fuelóleos bajaron un 20% y en agosto el 25%. Así, el precio de la tonelada se redujo desde las 32.700-34.400 pesetas a 19.000-20.600 pesetas. Ahora quedarán en poco más de 16.000 pesetas la tonelada, la mitad de lo que costaban a principios de año.

Los estudios manejados ayer por el equipo económico del Gobierno indican que, para alinear totalmente los precios con el promedio europeo, se necesita un abaratamiento medio ligeramente inferior al 20%. La patronal CEOE, que antes del verano solicitó formalmente una reducción del 50%, declaró la pasada semana que la diferencia con los precios comunitarios ascendía al 24%, pues en todos los países de los que tenía datos estaban más baratos. Fuentes gubernamentales precisaron ayer que estos cálculos no habían sido debidamente ponderados por el consumo ni por el volumen de intercambios comerciales con España. Añadieron que los precios españoles resultan inferiores a los de Francia, Portugal y Dinamarca, aunque no a los de Alemania e Italia. Pero medios de la patronal insistían ayer que, con los datos ponderados de 27 de octubre, la diferencia media aumenta hasta el 30,6%.

Parón a las gasolinas

Mientras en el seno de de la Administración han desparecido poco a poco las diferencias de opinión sobre la necesidad de rebajar los carburantes industriales, en lo relativo a las gasolinas han aumentado. Pese a que diversos altos cargos comparten la idea de que será la única medida efectiva para asegurarse de que el índice de precios no cierre este año por encima del 9%, se han reforzado los argumentos en contra.

No sólo pesan los propósitos de contener el déficit público, traducidos en la resistencia a desprenderse en noviembre y diciembre de los 45.000 o 50.000 millones de pesetas de nuevo exceso en los ingresos del fisco por la diferencia entre el precio de coste y el de venta.MAedios gubernamentales insisten estos días que por término medio, las gasolinas nacionales cuestan a los consumidores prácticamente lo mismo que en los países comunitarios.

También afirman que España es el país industrializado donde más ha crecido el consumo de gasolina durante el último año, por encima del 7%. En estas condiciones, señalan que una rebaja adicional a las aprobadas a finales de noviembre y el 28 de febrero quebraría la política de reducir la dependencia del petróleo, precisamente cuando los precios del petróleo han vuelto a subir en los últimos meses. Antes de que se confirmara esta nueva firmeza, al elaborar los Presupuestos del Estado para 1987, el Gobierno expresó en septiembre la voluntad de no repercutir a los consumidores particulares los eventuales beneficios del petróleo y del dólar, que en enero-septiembre han permitido un ahorro de medio billón de pesetas en la factura petrolera. En cualquier caso, las propuestas técnicas previas a una decisión no están aún elaboradas.

La supresión total de Aranceles del pescado, sometida a informe

La Comis¡ón Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos conoció ayer un informe con. impresiones positivas sobre la actitud de la Comunidad Europea (CE) ante el paquete de medidas para contener los precios. Entre ellas destaca, por sus eventuales efectos inmediatos, la supresión total de aranceles que encarecen las ¡mportaciones de productos pesqueros.El proyecto de eliminar los aranceles y otras exacciones que encarecen la importación de la mayoría de los productos pesqueros, en algunos casos hasta un 30%, ha sido enviado al dictámen de la Junta Superior Arancelaria. Una vez que se pronuncie durante la próxima semana este organismo, donde hay representaciones de diversos ministerios y de las cámaras de comercio e industria, el Gobierno decidirá si las supresiones serán generalizadas o si quedarán limitadas en la extensión o cuantía. También deberá concretar el tiempo durante el que estarán vigentes, en principio sólo varios meses.

Los aranceles de la pesca varían por cada producto y por su origen. En algunos casos, como las sardinas o los ahumados comprados fuera de Europa, llegan al 15%. Además, numerosos productos pagan adicionalmente exacciones agrícolas por otro tanto.

Fuentes gubernamentales indicaron que el hecho de que las importaciones se abaraten hasta un 30% no significará que los consumidores se beneficien del mismo porcentaje. Pero añadieron que el objetivo de esta medida y de otras quedaría cubierto si se consigue parar las subidas de precios.

En esta tarea, las mismas fuentes precisaron que la CE ha mostrado buena disposición hacia el conjunto de las medidas para las que se le ha solicitado su apoyo, si bien todavía la Comisión de Bruselas no ha tenido tiempo para responder a las pretensiones españolas respecto al trigo blando, el maíz y diversos aceites.

Agotado el contingente de trigos blandos que debía importar de la CE, España ha pedido autorización para comprar en noviembre y diciembre con cargo al contingente del próximo año. En el maíz se trata de conseguir, sin pagar tantos derechos comunitarios, gran parte: del millón largo de toneladas que la CE se ha comprometido a adquirir de EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de octubre de 1986

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