SANIDAD

300 expertos de todo el mundo participan en un congreso de farmacología en Santander

El 11º congreso nacional de la Sociedad Española de Farmacología, que se celebra desde ayer en la facultad de Medicina de Cantabria, cuenta con una participación de 300 biólogos, veterinarios, farmaceúticos, médicos y expertos en toxicología, de España y el extranjero.Entre los asistentes figura el norteamericano H. L. Borison, del departamento de farmacología y toxicología de la escuela de medicina de Hanover (EE UU), a quien se debe el descubrimiento de las causas de la producción del vómito, atribuibles a la presencia de ciertas sustancias de carácter químico en el cerebro.

También participan el chileno M. Herrera-Marschitz, investigador del departamento de farmacología del instituto Karolinska, de Estocolmo; y los españoles J. M. Palacios, que ha desarrollado en Suiza importantes trabajos sobre la auto-radiografía, y J. Obeso, de la facultad de medicina de Pamplona, quien hablará sobre Revisión terapeútica de las hipoquinesias y disquinesias.

El acto inaugural de las tareas se celebró, ayer, a las nueve de la mañana, en la facultad de Medicina con unas palabras del doctor Jesús Florez, jefe del departamento de medicina terapeútica de la facultad de Medicina, y de su decano, Julio Rama.

A lo largo de las reuniones del congreso, que se clausurarán el viernes, se celebrarán dos simposios y una mesa redonda y expondrán más de 200 comunicaciones orales y mediante paheles.

Experimentos en animales

El carácter científico del congreso coincide con el desarrollo de una mesa redonda sobre las nuevas y recientes normativas de la Comunidad Europea (CE) sobre protección de los animales utilizados para experimetaciones u otros fines científicos.La mejoría de los productos farmaceúticos orientados hacia la curación de enfermedades que, actualmente, carecen de tratamiento será otra de las cuestiones a tratar junto con la necesidad de poseer un más amplio conocimiento por la sociedad española de la eficacia de los fármacos independientemente de sus propiedades negativas teniendo en cuenta que ninguno de aquellos es inocuo pero unos resultan más tóxicos que otros.

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