El 'transparente', retablo churrigueresco de la catedral de Toledo, en proceso de restauración
El retablo de estilo churrigueresco de la catedral de Toledo, situado detrás de la Capilla Mayor y cono cido como el transparente, está en proceso de restauración. Esta polémica creación artística, concluida en 1732 por el arquitecto, escultor y pintor Narciso Tomé, está siendo objeto desde hace meses de tina limpieza en profundidad a cargo del restaurador Luciano Gutiérrez.Este escultor toledano es una de las tres personas que el pasado mes de marzo ayudaron a John Brealey, director de restauraciones del Museo Metropolitano de Nueva York, en la mejora del lienzo del Greco El expolio, que se exhibe en el altar de la sacristía de la catedral toledana.
La labor de Gutiérrez, por encargo del cabildo catedralicio, se centra principalmente en la limpieza del mármol del retablo -utilizando el simple método del algodón, "sin emplear ningún ácido"-, el arreglo de algunas partes deterioradas y la corrección de varios desajustes.
Luciano Gutiérrez ha tenido que recomponer 11 dedos rotos de los pies de los ángeles del transparente, que en su tiempo costó más de dos millones de reales. Las características del retablo, que contrastan con el gótico predominante en otras obras de la catedral, fueron objeto de numerosas críticas en su época, aunque la terminación de la obra se celebró solemnemente e incluso con corridas de toros.
Resalta en el retablo la profusión de mármoles, parte de ellos extraídos de canteras toledanas y el resto traídos ole Génova. El transparente se realizó precisamente para permitir el paso de la luz natural a la Capilla Mayor.
En la parte superior del conjunto, fianqueado con grandeza por los cuatro arcángeles, se abre un orificio de bronce por donde se filtra la luz que ilumina el transparente.


























































