TRAS LAS ENTREVISTAS DE IFRÁN

Marcha palestina contra la reunión y opiniones divididas entre los árabes

Militantes palestinos desfilaron ayer en un campo de refugiados en Líbano en protesta por las conversaciones mantenidas en Ifrán por el rey Hassan II de Marruecos y el primer ministro de Israel, Simón Peres. La reacción en los demás países árabes ha estado dividida.En la marcha palestina, celebrada en el campo de Nahr al Bared, en el norte de Líbano, participaron más de 2.000 personas, que, dirigidas por militantes prosirios, gritaron eslóganes contra la reunión y contra el rey Hassan.

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) pidió el miércoles por la noche una reunión urgente de la Liga Árabe, actualmente presidida por el rey Hassan, para discutir "los peligrosos resultados que podría tener" la entrevista de Ifrán.

Entre los dirigentes palestinos residentes en los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza se valoró de manera distinta la reunión, pero tanto radicales como moderados coincidieron en culpar a Israel de que la entrevista no haya dado resultados.

En Trípoli, el Congreso del Pueblo libio condenó las conversaciones como un crimen contra el panarabismo, según informó la radio libia. Sin embargo, el Gobierno libio, que está unido a Marruecos desde 1984 por el Tratado de Uxda, no se ha sumado a la decisión de Siria de romper relaciones diplomáticas con Rabat.

La radio y la televisión de Arabia Saudí retransmitieron el miércoles en directo el discurso de Hassan II al término de sus reuniones con Peres, pero no hicieron ningún comentario al respecto.

Jordania, sin comentarios

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Jordania también se mantiene en silencio, pero el diario de habla inglesa Jordan Times comentó que "este show acrobático" ha producido un resultado negativo.

La radio oficial de Kuwait dijo que el país se había visto sorprendido por la realización de la cumbre de Ifrán, y añadió que los árabes no habían coordinado ningún plan de paz. Por su parte, el diario kuwaití Al Seyassah elogió al rey Hassan y afirmó que "el que no arriesga nada no consigue nada" y que "el actual punto muerto en la región no ayuda a nadie".

Los periódicos sirios publicaban ayer críticas y acusaciones contra el rey Hassan. Al Baath, órgano del partido en el Gobierno, advertía al jefe de Estado marroquí que sería castigado por su actitud. "El compló del rey Hassan será sólo tinta sobre el papel. Las masas árabes no serán condescendientes con los traidores y conspiradores". El diario Tishrin pidió la urgente expulsión de Marruecos de la Liga Arabe.

En Yemen del Sur, con un Gobierno promarxista, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores condenó las conversaciones y las definió como "un peligroso precedente que rompe la solidaridad árabe". Al mismo tiempo urgió a los árabes a adoptar una respuesta. El único país árabe que aplaudió la decisión de Hassan, Egipto, fue expulsado temporalmente de la Liga Árabe en 1979 tras la firma de un acuerdo con Israel.

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