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El palacio de Buckingham niega entre la reina y Thatcher sobre la crisis en la Commonwealth

El palacio de Buckingham negó ayer tajantemente las especulaciones sobre posibles desavenencias entre la reina Isabel II de Inglaterra y la primera ministra, Margaret Thatcher, sobre Suráfrica y otros temas de política interna británica, mientras que tres nuevos países anunciaron su decisión de no participar en los Juegos de la Commonwealth,El jefe de prensa de palacio, Michael Shea, negó personalmente una información de primera página publicada el domingo en el semanario The Sunday Times, a la que calificó de "totalmente infundada". Shea, un brillante diplomático y afamado novelista, acudió al teléfono cada vez que un periódico llamaba a palacio para subrayar que las relaciones entre la soberana y Margaret Thatcher eran "las mismas" y tenían "la misma base de confidencialidad" que las que había mantenido la reina con cualquiera de los anteriores primeros ministros de su reinado.

The Sunday Times citaba fuentes cercanas a palacio para basar su información, en la que se pretendía que la reina estaba preocupada por lo que esas mismas fuentes calificaban de "falta de sensibilidad" de Thatcher en el tema de Suráfrica, así como por su "política de confrontación" en temas de política interna del Reino Unido.

Andrew Neil, director del periódico, manifestó ayer que sus fuentes eran "totalmente fidedignas" y que la información les fue leída antes de su publicación. "No se trata de cotilleos sobre la familia real", añadió, "sino de comentarios de asesores muy cercanos a la reina".

Por su parte, dos ilustres expertos en derecho constitucional, el ex ministro Norman St. JohnStevas y el diputado Enoch Powell -conservador el primero y unionista el segundo-, dijeron ayer que "algunos sectores" estaban tratando de utilizar a la reina para sus propios fines políticos. Ambos fueron terminantes en que era impensable que la reina intentara "minar" la política de su Gobierno. St. John-Stevas apuntó al "daño que haría a la monarquía entrar en el mundo de la política diaria".

La oficina de Thatcher se ha negado a hacer comentarios en tomo a este tema. Sin embargo, en privado, fuentes cercanas a Downing Street no han ocultado su irritación con el secretario general de la Commonwealth, sir Shridath Sonny Ramphal, a quien consideran autor de la filtración a The Sunday Times.

Entre tanto, los juegos de la Commonwealth, que se inauguran en Edimburgo el jueves, pueden convertirse, si sigue el goteo de retiradas, en una competición sólo para blancos. Ayer, otros tres países -Chipre, Sri Lanka (antiguo Ceilán) y las Seychelles-, se unieron al boicoteo anunciado el domingo por la India, con lo que el bloqueo de los juegos reúne ya a 27 países.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de julio de 1986