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Presuntos miembros de ETAm asesinan a un camarero en Zumaya

Varios individuos que dijeron pertenecer a ETA Militar asesinaron anoche en el bar Nicol de la localidad guipuzcoana de Zumaya al camarero de 28 años de edad José Luis Aguirrezabalaga de la Granja, padre de dos hijos. La totalidad de los bares de esta localidad costera cerraron sus puertas en señal de duelo nada más conocerse la noticia. José Luis Aguirrezabalaga, natural de Zumaya y miembro de una conocida y numerosa familia de esta localidad, fue abatido con seis disparos efectuados a quemarropa. Dos individuos jóvenes penetraron en el bar Nicol a las 21.03 de ayer y uno de ellos descargó su arma contra el camarero sin mediar palabra.

Un cliente del establecimiento, testigo de los hechos, manifestó esta madrugada que el autor de los disparos, un individuo de estatura mediana, tirando a alto, pelo moreno ondulado y que vestía pantalón vaquero, cazadora de ante, siguió disparando a su víctima hasta que cayó al suelo. "En el momento del atentado", afirmó otro de los testigos, "nos encontrábamos en el bar un total de seis personas, incluido el camarero. Yo me encontraba de espaldas, así que no vi cómo se produjo el atentado, escuché varios disparos seguidos, cuatro o cinco, no sé, me dí la vuelta y vi a los otros clientes tumbados en el suelo y a uno del comando que salía corriendo". "Todo fue rapidísimo", señaló el testigo, "avisamos a la Cruz Roja y la Guardia Civil e intentamos reanimarlo, pero ya no tenía pulso, estaba muerto".Del testimonio de esta perso

na se deduce que los autores del atentado huyeron en un Citröen BX metálico, a cuyo volante se encontraba un tercer individuo. "Más no puedo precisar", señaló el testigo, y añadió: "La situación no está para eso".Una vez ordenado el levantamiento del cadáver, el cuerpo de José Luis Aguirrezabalaga fue trasladado al puesto de la Cruz Roja, distante varios centenares de metros, donde le practicaron la autopsia. El cadáver presentaba seis impactos de bala con orificios de entrada en la cervical, en un oído, el pecho y los antebrazos, según informaron los médicos de la Cruz Roja que realizaron la autopsia.

Robo a punta de pistola

Los asesinos huyeron en un Citröen BX, robado poco antes a punta de pistola a su propietario en el casco urbano de Zumaya a unos 500 metros del lugar del atentado. Los activistas, que dijeron pertenecer a ETAm, obligaron al propietario del coche, José Joaquín Aguirre, vecino del caserío Endañeta, a acompañarles hasta las afueras del pueblo y allí le introdujeron en el maletero de su propio vehículo.

Vivió en Madrid

La víctima trabajaba en el bar Nicol desde la inauguración del establecimiento, hace año y medio. Durante algún tiempo, vivió en Madrid y ya casado regresó a Euskadi con intención de establecerse definitivamente. Sus parientes cercanos rechazaron anoche la posibilidad de que José Luis Aguirrezabalaga estuviese amenazado por ETA o se hubiera visto involucrado en conflicto alguno.

Jóvenes de la localidad que dijeron haber charlado con él en el bar una hora antes de su muerte subrayaron que era una persona simpática, y negaron rotundamente cualquier relación entre el bar Nicol y el mundo de la droga. Otros vecinos de Zumaya indicaron que la víctima era una persona normal, que pasaba tan inadvertida como la mayoría, y afirmaron que el nombre de José Luis Aguirrezabalaga no había aparecido asociado con hechos conflictivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de marzo de 1986

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