Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

La calle es de él

Somos estudiantes de la universidad de Galicia y residentes en Santiago. Paseando por nuestras rúas la tarde noche del día 7 nos encontramos con las principales arterias de la ciudad vieja cerradas, impidiéndose el paso a cualquier transeúnte.La causa de esta situación no era otra que la asistencia del señor Guerra a la celebración del acto de declaración oficial de Santiago como patrimonio de la humanidad, acto que se desarrollaba en lugar cerrado (iglesia de San Martín Pinario).

Ante los hechos, nos preguntamos a qué humanidad se refiere cuando habla de patrimonio: ¿a la humanidad única e irrepetible del señor Guerra y acólitos?, ¿a la humanidad en general? Si fuese esto último, hemos de confesar que los residentes de esta ciudad experimentaron durante toda la tarde del día 7 su exclusión del género humano. ¿O acaso a la humanidad de las fuerzas de seguridad? ¿O tal vez temen el olor? Porque, ¡cómo huele! ¡Viva la elite!

Queda a salvo que estamos orgullosos de que por fin se reconozca universalmente el valor de esta ciudad. Pero la ciudad es del pueblo, y que los nuevos prebostes no repitan lo que no hace tanto tiempo criticaban: "La calle es mía".- y dos firmas más.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_