Una tragedia sin culpables

Ayer se estrenó en Madrid 'Bodas de sangre', dirigida por José Luis Gómez

Ayer se estrenó en el teatro Albéniz, de Madrid, Bodas de sangre, de Federico García Lorca, dirigido por José Luis Gómez. Kiti Manver es la novia; Helio Pedregal, Leonardo; Jorge de Juan, el novio, y Gemma Cuervo, la madre. Al alzarse el telón culminaron casi tres meses de trabajo ininterrumpido durante los que el personaje suplantó al actor hasta que éste consiguió vencerle finalmente sobre el escenario.

Kiti Manver es una mujer bulliciosa y ruidosa, de 32 años, que sacrifica toda su espectacularidad expresiva y vital a la novia que interpreta en Bodas de sangre. "Hago una mujer callada que aspira a tener sus propios hijos y que se reserva sólo para ella sus obsesiones. Su pasión es tremenda pero contenida. El director de la obra, José Luis Gómez, y de alguna manera yo tambien, ha hecho una lectura de la obra en la que esta mujer hace una transgresión totalmente pura. Todo el recatamiento e interiorización de su pasión la desborda cuando llega al bosque. Allí se muestra totalmente diferente de como se comportaba. Se destapa como lo que es y se descubre como una heroína en lugar de la víctima".Cuando Kiti Manver habla de su papel gesticula incansablemente con todo el cuerpo, algo que debe reprimir en cuanto sube al escenario. "Para mí ha sido muy difícil hacer este personaje porque es muy diferente a lo que yo soy. Tengo que controlar constantemente que no se me disparen las manos y mantener la austeridad de gestos del personaje". Otra dificultad para Kiti Manver ha estado en lograr decir el verso como si fuera prosa. La dureza del personaje no es, por el contrario, nueva para ella, ya que, aunque se haya hecho popular de la mano de Pedro Almodóvar, Kiti Manver ha interpretado habitualmente papeles trágicos. Dos días antes del estreno en Madrid, comenzó a sentirse feliz.

Jorge de Juan, un joven actor de 24 años, es el novio. De Juan lleva seis años dedicado a la escena. Durante este tiempo ha interpretado 11 obras de teatro y dos películas. De la imagen poco atractiva que habitualmente se da del novio -ingenuo, cornudo, que se las dan todas- han querido poner las cosas un poco más difíciles. "Salir de cornudo, sin más, era muy complicado. Además, en nuestra lectura de la obra queremos decir que ninguno tiene culpa de lo que está pasando. Es una obra sin culpables. Con esta idea decidimos que mientras que Leonardo es Dionisos, el amor oscuro, yo soy Penteo, el amor claro. Soy un hombre bueno, fuerte e ingenuo, que se siente plenamente feliz el día de su boda porque, por fin, puede apartarse de su madre. El mío es un personaje sano y vital que logra despertar ternura y que en ningún momento se muestra como tonto".

El novio de estas Bodas de sangre dice que le ha resultado fascinante el proceso de adentramiento en el personaje "porque le he ido descubriendo poco a poco". Al igual que sus compañeros, Jorge de Juan no ha conocido a Casimiro Pérez, el novio del llamado Crimen de Níjar, sobre el que Lorca basó su tragedia. "No me ha apetecido conocerle. Como actor, no creo que me hubiera aportado mucho, y como persona, me produce respeto y lástima".

Helio Pedregal es Leonardo. Tiene 36 años y lleva 12 sobre los escenarios sin parar de trabajar, aunque la interpretación que más feliz le ha hecho fue Seis personajes en busca de autor, con Miguel Narros. Pedregal ha sido totalmente seducido por su personaje en Bodas de sangre, que no duda en decir que, "si no fuera yo, me gustaría ser Leonardo". Define al héroe lorquiano como un personaje de la tierra: tierno, bueno, noble. "Siendo un campesino, tiene la ventura inmensa de enfrentarse a una situación trágica de una manera simple. Mi gran reto es conseguir que el público lo vea así. Lo más atractivo es que Leonardo presenta como justa y noble una gran transgresión social, y una vez cometida ésta se enfrenta a ella de cara porque no es mentiroso ni cobarde. Él se plantea renunciar a lo mejor que se le ha puesto delante en toda su vida o luchar por ello, y decide lo último. Su tinte más sugestivo es que, aunque hace mucho daño, él no quiere ensuciar a las personas. Es noble de principio a fin.

Exposición feminista

La madre del novio tiene en la obra una importancia fundamental. La actriz Gemma Cuervo, que participó en el montaje que José Tamayo realizó en el Bellas Artes hace 23 años, es ahora la madre. Gemma destaca la importancia de la mujer en la obra de García Lorca y que ella da a su personaje. "Lorca hizo, en todas sus obras, una exposición feminista de los problemas de las mujeres. La mujer sólo tiene dos opciones: o se deja secar o es ella la que seca. La sociedad las obligaba a ser mujeres fértiles, de un solo hombre, reproductoras de lo más conservador. La madre de Bodas de sangre es esa mujer de un solo hombre, sedienta de vengar la sangre del marido. Es tierna y terrible. Es capaz de ser el motor de los dos bandos para que la sangre defienda la honra".Con 25 años dedicados a la interpretación -Gemma no quiere decir su edad porque "los actores no podemos tener edad"-, ha trabajado intensamente durante los dos últimos meses para encontrar los matices de ternura y dureza que requiere su personaje. Al igual que sus compañeros, dice estar sumergida en la música de las coplas de la obra, en moverse como los campesinos almerienses que interpretan, en vivir fuera la tragedia que recrearán sobre el escenario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 26 de octubre de 1985.

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