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Juegos de guerra

El martes comienza el consejo de guerra por los 'fusilamientos' de Abena y el asalto a Radio Jaca

Zaragoza
El próximo martes, día 23, a las once de la mañana, se iniciará en la sala de justicia del centro regional de mando, en Zaragoza, el consejo de guerra encargado de ver y fallar la causa ordinaria número 555/84, que se instruye contra el capitán de Infantería Carlos Alemán Artiles y el teniente de Infantería Jaime Íñiguez Andrade. Ambos militares están procesados, actualmente en situación de libertad provisional, en relación con los sucesos acaecidos en la localidad de Abena (Huesca), el 6 de junio de 1984. Un pelotón de nueve soldados, cuya unidad mandaban los referidos capitán y teniente, pertenecientes a la Compañía de Operaciones Especiales (COE) número 62, con sede en Murguía (Vizcaya), penetró en la localidad la tarde del 6 de junio y procedió a fusilar con balas de fogueo al alcalde pedáneo, José Galindo, y al vecino Generoso Ara, acusados de ser confidentes y colaborar con la guerrilla, dentro del supuesto táctico de unas maniobras que se realizaban en la zona.

El consejo de guerra puede aplazarse o suspenderse si la abogada defensora del teniente Iñiguez, María Teresa Toral García, no se ha repuesto para ese día de una enfermedad que padece, aunque fuentes de la defensa han señalado que confían en que pueda ser sustituida por otra compañera de despacho. Asimismo, la defensa puede recusar alguno de los miembros del consejo, cuya composición le será dada a conocer, oficialmente, mañana, lunes, a las 12 de la mañana.

El consejo estará presidido por el general de división Francisco Ferrez Fores, gobernador militar de Zaragoza, integrado por tres vocales de arma, los generales Santos Bobo, Santos Rodrigo, Aleson Fernández, y un vocal ponente, el coronel auditor Montul Lavilla. "Podemos recusar a algunos de los miembros, aunque esto no quiere decir que necesariamente lo vayamos a hacer. Dependerá de la opinión de mi defendido o de los consejos que reciba de personas próximas", manifestó a este periódico Martín Ibarra Franco, abogado defensor del capitán Alemán, cuyo padre es teniente general.

Orden de 'fuego'

El sumario consta de unos 500 folios y en el mismo se recogen declaraciones, entre otras, del capitán, teniente, cabo y soldados que componían la patrulla, así como del alcalde y del vecino fusilados. La defensa no convocará a ningún testigo y parece ser que el ministerio fiscal tampoco lo hará. Una de las incógnitas que deberá desvelar el consejo de guerra es quién presentó la demanda: "No consta por escrito demanda ni denuncia alguna", según Ibarra Franco.Abena tiene 35 vecinos fijos y una población flotante de unos 40 habitantes. Es un barrio pedáneo de Jaca, localidad de la que dista unos 20 kilómetros. La agricultura es su principal fuente de riqueza, tan sólo disponen de los servicios mínimos. "No tenemos escuela, pues no hay niños, y los que van al colegio lo hacen en Jaca", según declaró el alcalde, José Galindo. Esta pequeña localidad saltó a los medios informativos cuando la emisora Radio Aragón Jaca difundió, el 12 de junio de 1984, en el programa Hora 25, de la Cadena SER, los fusilamientos. En la primera versión de los hechos se señalaba que un pelotón de las COE entró en el pueblo, convocó a todos sus habitantes en la plaza de la iglesia y mandó colocarse junto a una tapia al alcalde, José Galindo, y al vecino Generoso Ara. Iban a ser fusilados por haber colaborado con la guerrilla. A la orden de "fuego", él pelotón disparó sus armas cargadas con munición de fagueo. El alcalde manifestó entonces, y repite ahora, que sabían que se trataba de una broma, pero las reacciones de protesta se sucedieron a diferentes niveles.

El Pleno de las Cortes de Aragón, reunido en Huesca el 13 de junio, lamentó y condenó lo ocurrido, y el presidente, Antonio Embid, dijo que "sus causantes están manchando la limpia imagen de las Fuerzas Armadas". La noticia de los sucesos de Abena llegó a altas instancias del Ministerio de Defensa ocho días después de lo ocurrido. Al parecer, el capitán Alemán, que llegó a la localidad cuando ya se habían realizado los fusilamientos, pidió disculpas a los vecinos y les recomendó que se olvidaran de lo ocurrido y no dijeran nada a nadie. El ministro de Defensa, Narcís Serra, envió el 15 de julio sendas cartas al presidente del Gobierno aragonés, Santiago Marraco, y al de las Cortes Regionales, asegurándoles que "se aplicaría el máximo rigor en la corrección de los hechos acaecidos". Los dos oficiales fueron destituidos del mando de sus unidades y la Capitanía General de Zaragoza abrió un expediente para esclarecer los hechos. En Huesca se realizaron manifestaciones de protesta y diversos grupos pacifistas convocaron una concentración en Abena.

El Tribunal Supremo resolvió, el pasado mes de febrero, a favor de la jurisdición militar en el conflicto de competencias surgido con el Juzgado de Instrucción de Jaca, que tramitaba una causa paralela. El juez togado de la V Región Militar, Eduardo Fuembuena Ferrández, declaró secretas las diligencias del sumario.

Sin denuncias

El alcalde de Abena, que el pasado miércoles desconocía si iba a ser llamado a declarar como testigo, manifestó a este periódico: "Sólo deseamos que se olvide todo y nos dejen tranquilos. Nosotros les perdonamos, sabíamos que era una broma. No deseo ningún mal al capitán y al teniente".El martes, cuando se celebre el consejo de guerra, ningún vecino de Abena vendrá a Zaragoza a declarar. El abogado defensor del capitán Alemán confirmó a este periódico que no presentará ningún testigo. Ibarra Franco resaltó el hecho de que no conste en el sumario denuncia alguna: "No hay denunciante". El mismo solicitó una declaración escrita de Alfredo Ara, policía municipal de Jaca y hermano de Generoso, uno de los fusilados, ya que, al parecer y según las primeras informaciones, fue de quien partió la denuncia de los sucesos. "En su declaración escrita asegura que él no fue, que no sabe nada, que fue a Abena de casualidad y no a interesarse por los sucesos. Pedí el texto de la supuesta denuncia presentada ante la Guardia Civil y no existe, pues nadie la formuló. Nadie ha denunciado nada".

El abogado defensor se refirió a que en sus diligencias previas solicitó a los tres gobernadores de las tres provincias aragonesas que le enviaran por escrito quién es el denominado Colectivo por la Paz y el Desarme, convocante de una concentración en Abena, y "me contestaron que no existe como tal".

Petición de absolución

El abogado defensor pedirá la libre absolución para el capitán Alemán -aunque separada, en similares términos se presenta la defensa del teniente Íñiguez-, "pues no ha hecho nada malo. Fue víctima de las circunstancias. No tiene que arrepentirse de nada. Además, él fue al pueblo después de los hechos. Si lo condenan, aunque sea a la pena mínima, y dependiendo de cómo nos llegue la sentencia, recurriremos".Al tratarse de un consejo de guerra, el tribunal deberá decidir si los hechos juzgados fueron constitutivos de un delito o no, siendo la pena superior o no a los seis meses. Ibarra Franco anunció que recordará en el consejo que el capitán Alemán fue número uno en las academias de Zaragoza y Toledo, y "presentaré documentos de felicitaciones que recibió en las COE por su actuación durante las inundaciones de Bilbao".

El sumario recoge declaraciones escritas del capitán, teniente, cabo y soldados del pelotón "en las que se asegura que no se asustó nadie y que dispararon a lo alto", según Ibarra Franco. Añadió que en realidad sólo asistieron unos nueve vecinos, que el alcalde y el vecino fusilados sabían de qué se trataba, pues eran confidentes desde hacía dos años. Tras señalar que se le ha querido dar una excesiva "espectacularidad" a los hechos de Abena, Ibarra Franco aseguró que su intención a lo largo del proceso ha sido "quitarle importancia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de julio de 1985