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Los 80 años de la revuelta del 'Potemkin', evocados a través de la película de Eisenstein

Los 80 años de la revuelta dell acorazado Potemkin, que tuvo lugar el 27 de junio de 1905 y que fue uno de los últimos sucesos de aquel turbulento año, se han celebrado durante la semana pasada en la Unión Soviética. Los acontecimientos se desencadenaron en San Petersburgo durante el mes de enero, con una matanza de obreros, encabezados por el pope Ga pon, en el llamado domingo sangriento, y culminaron con la sublevación del Potemkin en el mar Negro. Sobre esta sublevación realizó el cineasta Serguei Mijailovich Eisenstein su legendario rilme El acorazado Potemkin, sobre el que se han vertebrado las celebraciones.

Las celebraciones del 80 aniversario de aquella fecha crucial en la historia de Rusia han girado sobre proyecciones rituales de El acorazado Potemkin, filme de Eisenstein que narró los acontecimientos y que ha suplantado a la historia, ya que las variantes introducidas por el filme se narran en Rusia como hechos auténticos.El motín se produjo súbitamente. Un grupo de marineros bolcheviques tomaron a tiros el acorazado e izaron en sus mástiles la bandera roja. La marinería sublevada desembarcó en el puerto de Odessa, que estaba paralizada por una huelga general, y confraternizó con los huelguistas. Volvieron a embarcar, se refugiaron en alta mar y, tras 11 días de penalidades a causa de la falta de víveres, desembarcaron en el puerto rumano de Constanza, donde se entregaron a las autoridades de estepaís.

El motín del Poteinkin fue el primer zarpazo armado de la revolución rusa contra el régimen zarista. La revuelta del Poterrikin finalizó pacíficamente, pero su ejemplo quedó grabado en la memoria del movimiento revolucionario ruso y se convirtió en la llave maestra del esquema de Octubre de 1917. La sublevación, unas horas antes de la toma del Palacio de Invierno, capitaneada por León Trotsky, de los marineros de la fortaleza de Krondstat, junto al Báltico, fue el eco último de aquel motín en aguas del mar Negro.

Un filme de encargo

En 1925, una comisión soviética encargada de organizar la conmemoración de los 20 años de 1905 encargó a varios cineastas soviéticos un proyecto de filme sobre esos sucesos. Uno de estos cineastas era Eisenstein, que acaba de realizar La huelga. El cineasta letón -Riga, 1898- propuso un vasto proyecto de filme que comenzaba en enero de 1905 en San Petersburgo, y finalizaba en las aguas del mar Negro, con los amotinados del Potemkin. Este fue el proyecto aprobado.En septiembre de 1925, la película comenzó a rodarse por el final, por el suceso del Poteinkin. Eisenstein era un realizador con gran capacidad de improvisación. Cuando comenzó las secuencias del Poteinkin, el cuarto de hora previsto se fue convirtiendo en un filme completo. El 21 de diciembre, Eisenstein y su fotógrafo, Edvard Tisse, presentaron el filme en el teatro Bolchoi de Moscú. La película no les gustó a los burócratas y el poeta VIadimir Maikovski les lanzó un grito estentóreo: "¡Seguiré gritando dentro de 500 años que los burócratas vais y venís, mientras el arte permanece!".

Eisenstein no rodó su filme en el verdadero acorazado Poteinkin, sino en otro buque gemelo, el Doce Apóstoles, que estaba anclado en el puerto de Sebastopol. El filme se rodó sin ningún actor profesional, con marineros y habitantes de Sebastopol y de Odessa, donde rodó la famosa secuencia de la matanza de las escaleras. Esta secuencia es imaginaria, pues no hubo ningún tiroteo contra masas humanas por aquellas fechas en Odessa, por lo que es una de esas citadas variantes del filme en que la ficción ha ocupado el lugar de la realidad.

El negativo de la película fue destruido en el incendio de los estudios Mosfilm en el año 1941, tras un bombadeo de los ejercitos de Hider. Finalizada la guerra mundial, se encontró, precisamente en Berlín, un doble del negativo y el filme se salvó para la posteridad.

La historia de este doble tiene que ver con el grito de Maikovski contra los burócratas: estos, asustados por la profecía del poeta, enviaron la citada copia a Alemania, para distribuir el filme fuera de las fronteras de la Unión Soviética. Así se salvó el filme.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de julio de 1985