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El recuerdo de un cantor

Borges: "No me gusta Gardel, adecentó el tango"

FIETTA JARQUE, Jorge Luis Borges fue casi contemporáneo de Carlos Gardel, y pese a su interés por el tango no apreciaba al Morocho. Durante su reciente visita a Madrid, Borges trató de evitar el tema y, como suele hacer, lo desvió hacia zonas más queridas y cercanas a él.

"Gardel no me interesa mucho, me interesa el tango", manifestó Borges. "El tango antes, bueno, la letra era más bien obscena, algo muy alegre. El acto de bailar era una especie de simulacro del coito, digamos, que luego Gardel hizo sentimental, en Francia lo adecentaron al tango, ahora el tango es triste, sentimental, melancólico. Antes no se quejaba, como la milonga no se queja tampoco. Por ejemplo, puedo recitarle una milonga si quiere: 'Parado en las Cinco Esquinas / con toda mi contingencia por ver si te rompo el alma ando haciendo diligencias'.

'Yo soy del barrio del Alto / soy del barrio del Retiro. / Soy aquel que no miro / con quien tengo que pelear. Y a quien en milonguear ninguno se puso a tiro'.

'Soy del barrio de Monserrate donde llueve y no gotea/ a mí no me asusta ni sombra ni bulto que se menea. Soy del barrio de Monserrate / donde relumbra el acero / lo que digo con el pico lo sostengo con el cuero".

"Hay otro que no sé si puedo decir el todo: 'En el medio,de la plaza/ del pueblo de Peguapó / hay un letrero que dice / la puta que te parió'. Es popular ¿no?, no es sensiblero. Caramba, discúlpeme si le he dicho una mala palabra. No suelo decirlas, pero todo el mundo las dice por lo demás. Pero yo soy un anciano victoriano y me da cierta vergüenza decir esas palabras".

"Gardel se llamaba Gardés en realidad, era de Toulouse. Él nunca quiso ser ciudadano argentino, él fue fiel a Francia, lo cual está bien. Todos tenemos nuestras fidelidades. Yo espero tener muchas, yo quisiera ser fiel a todos los países, a todas las tradiciones, ser amigo de todas las personas que conozco".

Borges sin embargo, no se ha resistido a publicar un prólogo en el libro Carlos Gardel (Ediciones Júcar) en el que reafirma sus impresiones del cantante francés como él insiste en calificarlo. "Del primer tango, que guarda resabios de la milonga, se pasa el tango sentimental, cuyo protagonista es Gardel", escribe ahí. "Ha tenido muchos imitadores; ninguno me aseguran, lo iguala. Buenos Aires se siente confesada y reflejada en esa voz de un muerto".

Otro importante autor argentino, Ernesto Sábato ha dedicado también muchas páginas al tango. Su libro Tango, discusión y clave (editorial Losada) incluye una documentada antología de informaciones y opiniones sobre el tango. Carlos Gardel es retratado a través de los breves esbozos que dibujan los fragmentos de cartas y publicaciones de amigos suyos.

Uno de ellos, Vicente Padula, habla esas páginas de la misteriosa conducta del cantante solitario. "Carlos Gardel no se enamoró jamás de mujer alguna", dice."Así me lo confesó una noche en España y cuando yo le confiaba un metejón. 'Todas las mujeres valen la pena de enamorarse, y darle la exclusiva a una es hacerle ofensa a las otras'. Se dio vuelta y dejó caer un piropo porteño: había pasado una madrileña...".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de junio de 1985