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ANDALUCÍA

Robo de huevos y pollos de especies protegidas en Huelva atribuido a una red internacional

La Agencia del Medio Ambiente de Huelva (AMA) informó ayer sobre un importante robo" de huevos y pollos de espátula, garza real y garcetas, cometido a principios de este mes en el paraje natural protegido de las Marismas del Odiel (Huelva), de reciente creación. Por las características del robo, según señala la AMA, se deduce que la finalidad del mismo puede ser la venta al extranjero de las piezas conseguidas, hipótesis que parece confirmar la existencia de una red de traficantes de huevos de especies protegidas, que ataca precisamente a uno de los elementos de más difícil vigilancia".

Benito de la Morena, director de la AMA en Huelva, subrayó que algunos huevos de estas especies están cotizados en el mercado internacional, además de ser piezas buscadas por coleccionistas.Si bien este organismo oficial no aporta cifras concretas sobre el alcance de las piezas sustraídas, la asociación ecologista Andalus, que a su vez recoge datos del servicio de anillamiento de la Estación Biológica de Doñana, indica que el expolio afecta a 200 nidos.

Atentado sin precedentes

El grupo ecologista Andalus, que califica el robo como un gravísimo atentado sin precedentes en la historia de las especies protegidas de España, ha difundido un comunicado en el que indican que la extensión y el volumen del expolio así como la forma de ejecutarlo, "hace interpretar este atentado como un claro intento de expulsar de estas marismas a espátulas y garzas, para de esta forma eliminar su importante fauna, desvalorizar el espacio natural de las Marismas del Odiel y así campar libremente los oscuros intereses para los que el recién creado paraje natural se ha constituido en un imprevisto obstáculo".En la opinión de Andalus, la escasa vigilancia que existe en las marismas posibilita que hechos de este tipo puedan cometerse "con total impunidad", ya que cualquier persona puede moverse por las marismas al no residir los vigilantes en éstas. En la actualidad existen seis personas encargadas de la vigilancia, aunque la AMA ha informado que la potenciará en breve con nuevos vehículos y una embarcación.

La Agencia del Medio Ambiente tuvo conocimiento del robo a través de unos informes realizados por el personal de la sección de anillamiento de la Estación Biológica de Doñana y del propio director de las Marismas del Odiel, Juan Carlos Rubio García.

Ante la gravedad del hecho, se notificó a las autoridades onubenses la sustracción del importante número de huevos y crías de espátulas, garzas reales y garcetas, iniciándose una investigación, que todavía continúa.

Sin embargo, Benito de la Morena muestra su total certeza de que los autores son "profesionales" conocedores del terreno en el que actuaban, así como que efectuaron la sustracción durante la noche, burlando la vigilancia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de junio de 1985