Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Medidas de ajuste ante la crisis

El consumo privado, coste o fracaso de la política económica

Toda posibilidad de producir (de ofertar) ha respaldarse en el consumo, la inversión y el exterior (las tres formas de la demanda). Desde la certeza de esta ley, la política económica para 1984 se apoyaba en la demanda externa. Quería corregir la balanza de pagos gracias a la mayor competitividad. Es decir: lograr precios más bajos con menores salarios y mayor control monetario, lo que permitiría animar la inversión gracias a los beneficios empresariales y al crecimiento total de la demanda que depararía esa política. Había otra vez que crecer antes de redistribuir. El presidente Felipe González lo justificaba así: "no hay eficacia social sin eficacia económica".Un primer balance de los resultados lo dio el avance de la Contabilidad Nacional de 1984, que truncó el optimismo causado por las noticias sobre el éxito en el ajuste de la balanza de pagos y cierta mejora en la inflación. El avance -lo de menos fue que rebajara del 2,5% al 2% el aumento del PIB- vino a explicar una expansión del paro que había sorprendido. En resumen: la exportación aumentó el 15%, en vez del 8,5% fijado como objetivo. Pero el consumo privado cayó el 1 % (debía subir el 0,5%) y la inversión bajó otro 3,5% (contra un objetivo inicial de subir el 4,5%).

Desde el rebrote inflacionista del verano, que extremó la caída del poder adquisitivo y aumentó los excedentes empresariales, algo de esto temía el Gobierno. De hecho, centró su política para 1985 en aumentar el consumo hasta el 1,3% con la menor moderación salarial del AES. Pero el ajuste de 1984 se había ido de las manos; más paro y la inflación media del 11 %dejaron las remuneraciones de los asalariados en el 7% de aumento nominal y los excedentes en el 22%. Y poco ha cambiado en los primeros meses de 1985, por otro rebrote inflacionista que unos achacan a las heladas y otros también a la anterior alegría rnonetaria para bajar los tipos de interés. Al presentar las medidas de corrección, Boyer pretendió el martes evitar las críticas con un los costes no son fracasos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 1985