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Medidas de ajuste ante la crisis

El freno en la actividad económica amenaza con elevar a tres millones el número de parados a final de año

El menor ritmo de aumento de la actividad económica en lo que va de año amenaza con situar el paro en tres millones de personas a finales de 1985. Sobre un crecimiento próximo al 2% en el valor añadido por la producción (inferior al 3% fijado como objetivo por el Gobierno), la patronal CEOE ha estimado que el empleo bajará en casi 60.000 puestos, y otros expertos privados dan ya un mínimo de 120.000. Pero se trata de cifras medias anuales y no tienen en cuenta las incorporaciones al mercado del trabajo, superiores últimamente a las 100.000 personas. Además, los ajustes anunciados para compensar la caída del consumo privado y las exportaciones son juzgados insuficientes para llegar a dicho 2% en el producto interior bruto (PIB).

Los análisis más recientes de la economía han hecho recordar una idea atribuida al profesor norteamericano Paul Samuelson: los economistas suelen discrepar en los datos, pero cambian de posición al mismo tiempo, como los esquimales en la cama. Meses atrás, nadie discutía que el crecimiento del PIB sería en 1984 inferior al 2,5%. Ahora todos han rebajado esta estimación y coinciden que el de 1985 será menor. Comparten, además, las causas: la depresión del consumo privado y la caída en los últimos meses de las exportaciones, fenómenos que consideran persistentes en lo que va de año.Si ninguno anticipó con seguridad lo que ocurriría a partir de 1973, tampoco han acertado en los vaticinios sobre el empleo, nunca tan dramáticos como la realidad los ha revelado. Sus estimaciones han estado polarizadas por dos doctrinas. Una, la keynesiana, vincula el nivel de empleo al crecimiento económico, y llevó a asegurar que en España no aumentará la ocupación sin pasar del 3,5% o 4%. Otra, la neoclásica, tiende a considerar la economía como un sistema de equilibrio que se autorregula, para concluir que sólo cuando se abarate el trabajo en relación al capital dejarán las empresas de sustituir empleo por máquinas. Desde ambas la actual coyuntura no permite esperar que aumente el empleo.

Así pues, descenderá la población ocupada -10,4 millones de españoles en el último trimestre de 1984- y el paro aumentará con este descenso, junto con el número de personas que entren cada año al mercado de trabajo. El último factor depende más del ánimo y del ambiente que del aumento de la población, y si España estuviera a niveles europeos en dicha disponibilidad para trabajar las cifras de paro serían casi dos millones superiores a las oficiales.

La influencia del ánimo

Pero ofrece un volumen potencial de 100.000 personas al año como mínimo. El primer programa económico del Gobierno cifraba el aumento de población activa en 91.000 personas para 1984, otras 104.900 en 1985 y 118.000 en 1986, número de puestos que deberían ser creados para que no creciera el paro. La realidad -el desánimo- rebajó el pasado año a 66.200 personas el número medio anual de disponibles, pese a lo cual los parados aumentaron en 379.000.Al margen de la mayor demanda de trabajo -unas 105.000 personas de crecimiento natural si no se añaden los que quedaron fuera del mercado el pasado año-, los pronósticos apuntan a un descenso del empleo existente en 1984, cuando casi se duplicó la reducción de 1983. Todos parten de que la caída del pasado ejercicio fue una sorpresa y ahora resultará menor, aunque mantendrá su tendencia al descenso.

Un estudio de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) -basado en los datos de ocupación, salarios reales y crecimiento del PIB, principalmente sitúa el descenso medio de la ocupación en 140.000 personas si el crecimiento económico es del 2% y en 120.000 si resulta el 2,5%. Por su parte, los servicios de la patronal CEOE, que después de firmar el Acuerdo Económico y Social esperaban un aumento del empleo desde 1985, prevén una reducción próxima a los 60.000 si el PIB se aproxima al 2%. No obstante estos datos de ocupación en media anual -a partir de los cuales los 2.716.000 millones de parados estimados en el último trimestre de 1984 por el Instituto Nacional de Estadística rondarían los tres millones de personas al terminar 1985-, las últimas estimaciones de crecimiento económico quedan por debajo del 2%. El propio Ministerio de Economía y Hacienda ha bajado del 3% al 2,5% esta semana sus objetivos para el año.

Los analistas privados piensan que las medidas apenas modificarán sus estimaciones en el sentido de que el PIB quedará en el 1,5%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 1985