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Mañana era lunes en la fábrica

Unas 12.000 personas procedentes de toda la comarca ferrolana y de diversos puntos de Galicia asistieron en El Ferrol a un festival de música rock y folk en solidaridad con los trabajadores de Astano afectados por la reconversión naval, organizado por el comité de empresa del astillero, que se celebró en la tarde y noche del domingo pasado. Con la presencia desinteresada de Ilegales y otros seis grupos gallegos, el desbordado recinto de rockIreconversión presentaba un aspecto inusual en actos de este carácter, frente al ya más tradicional de la música folk.Cuando en el escenario foIk el poeta Xosé Luis Méndez Ferrín preparaba la lectura del poema de Ezra Pound, el poeta cuyo centenario se celebra en estilo y en Venecia este año, Con usura no puede construir un hombre casa de buena piedra, traducido al gallego por Álvaro Cunqueiro, y del Monólogo do vello traballador, de Celso Emilio Ferreiro, a 100 metros de allí, en el viejo pabellón de la feria de muestras, el cantante de Radio Océano, el monfortino Johnny Rotring, iniciaba su nueva composición Reconversion, unidade de acción sindical, con un desgarrado estilo pospunk.

Una gran romería

Parecía una gran romería en el corazón industrial de Galicia. Sonaba la gaita, pero el cielo plomizo estaba más próximo a una secuencia de La ley de la calle de Francis Ford Coppola que a la de una Arcadia feliz.

Como cantaban los de Treinta y Nueve Escalones, "los llantos se hielan en el aire / son miles de pasos bajo el agua". Alrededor de 12.000 personas -algunos miles más según los organizadores- de todo el arco generacional se dieron cita en uno de los pliegues de la ría, donde se sitúan el polideportivo municipal y la feria de muestras.

El polideportivo, de nueva construcción, albergó el festival folk. Las actuaciones musicales, desde grupos corales hasta los célticos Milladoiro, que volvían de Irlanda, de grabar su último disco, se alternaron con intervenciones del presidente del comité de Astano, Xosé Santasmarinas, de intelectuales como Xosé Manuel Beiras y Xosé Vilas, y poetas como Manuel María, Darío Xohan Cabana, Lois Diéguez, Antonio Reixa y Álvarez Cáccamo, además de Ferrín.

Acústica feroz

A muy poca distancia, en un viejo pabellón de aspecto fabril y acústica feroz, con un escenario apoyado en un portalón metálico, iluminados por ocho focos ferroviarios y bajo una monumental pancarta de apoyo al astillero, actuaron los grupos Terminal Norte, Ilegales, Treinta y Nueve Escalones, Cuadros Mal Vendidos, Radio Océano, Aerolíneas Federales y Os Resentidos.

El bajo de Radio Océano se llama Pablo Iglesias y nació en Ferrol, lo que no fue óbice para que el cantante criticara a "este Gobierno de rostros pálidos". Treinta y Nueve Escalones también son de Ferrol y gustaron a la concurrencia con sus ritmos cálidos. Su cantante Fuco, se despachaba a gusto: "Somos de barrios obreros, somos modernos, pero no somos estúpidos".

Las diferencias generacionales entre los que acudieron a uno y otro recinto fueron superándose en gran medida con el paso de las horas. Un río de gente se iba del folk al rock. Del rock a casa. Mañana era lunes en la fábrica. Un rock más duro de hélice y soldaduras resonará en la ría horas más tarde, sobre el rumor de la música.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de febrero de 1985

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