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Desestimada la demanda judicial de Cela sobre, el manuscrito de 'Pascual Duarte'

VÍCTOR GIJÓN El manuscrito de La famifia de Pascual Duarte, quizá la novela más importante de Camilo José Cela, continuará, por el momento, en la Casona de Tudanca, museo bibliográfico situado en la localidad cántabra del mismo nombre. Una sentencia del magistrado de Juzgado de Primera Instancia número 1 de Santander viene a desestimar la demanda judicial presentada por el hijo del escritor, que solicitaba la propiedad del citado manuscrito.

En medios de la diputación regional era patente la satisfacción por el fallo judicial, en tanto que los abogados de la familia Cela anunciaron para ayer mismo la presentación de una apelación ante la Audiencia Territorial de Burgos.Camilo José Cela dijo a este periódico que ha encajado el asunto con espíritu deportivo y con una frialdad absoluta. "Los abogados van a recurrir en nombre de mi hijo y a mí me parece perfecto que así se haga"

La sentencia fundamenta su fallo, favorable a las pretensiones de la institución autonómica cántabra, en el tiempo transcurrido entre la donación hecha por Cossío a la diputación provincial de los fondos de la casa-museo de Tudanca, hecho que se produjo en 1975, y la primera reclamación del manuscrito realizada por los abogados de Camilo José Cela Conde, hijo del escritor gallego.

Ésta se llevó a cabo en los primeros días de agosto de 1982, siendo rechazada por la diputación regional, que tras la consecución del estatuto de autonomía había sustituido a la institución provincial, por considerar "innegociable" la devolución del manuscrito. Tras una primera reclamación por vía administrativa, a la que el Gobierno regional contestó con el silencio, los abogados de la familia Cela, Fernando Castedo y Alejandro Rebollo, presentaron en enero de 1984 una demanda judicial ante la Audiencia de Santander, quien ahora ha fallado en contra de la citada reclamación.

Insultos al presidente

José Antonio Rodríguez Martínez, ex presidente del Gobierno cántabro y objeto de las iras de Cela en el verano de 1982 debido a su negativa a devolver el manuscrito -el escritor, que había acudido a Santander para participar en el acto inaugural de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), calificaría, ante los medios de comunicación regionales, al presidente cántabro de "subnormal profundo"-, se mostró ayer plenamente satisfecho por la sentencia dictada por el magistrado del Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia de Santander, Julio Sáez Vélez.

Rodríguez Martínez participó en una cena en agosto de 1982, promovida por EL PAIS, a la que también asistió Cela, y con el objeto de llegar a una solución de compromiso en torno al futuro del manuscrito. El encuentro terminó sin acuerdo, si bien el escritor gallego accedió a retirar los insultos proferidos contra el presidente cántabro un mes antes.

Rodríguez Martínez declaró que, pese a la seguridad mostrada por los abogados que defendían los intereses de la familia Cela en el transcurso de una entrevista celebrada en septiembre de hace tres años, "en la que me aseguraron que tenían el pleito ganado y presionaron para que cediera en mi postura", ésta fue la de continuar la vía judicial "y llevar hasta el final un asunto que concernía al patrimonio legítimo de la diputación regional". Por su parte, el letrado Fernando Castedo, con el que ayer entró en contacto EL PAIS, después de señalar que no conocía totalmente la sentencia pronunciada y expresar su respeto por la decisión judicial, añadió que ésta "nos parece harto discutible".

Castedo destacó el método "superpacífico" con que, en su opinión, Cela había intentado la recuperación del manuscrito de su novela La familia de Pascual Duarte, precisando que "un señor como Cela, que por delicadeza intenta negociar la devolución del manuscrito, ahora se encuentra con una sentencia que le niega algo que es suyo". El abogado del escritor anunció la presentación de un recurso contra la sentencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de enero de 1985