"Me siento feliz por un premio que llega con 40 años de retraso", declara Cela

Madrid / Barcelona - 07 dic 1984 - 23:00 UTC

Camilo José Cela recibió ayer la noticia del premio en la calma de su casa de Palma de Mallorca. Para él, que jamás ha concursado personalmente y que siempre ha subrayado su carácter de aventurero solitario de la literatura, el galardón le llega "con 40 años de retraso" aunque la noticia le hace sentirse "especialmente feliz". Rodeado de micrófonos y felicitaciones de toda España el autor de La familia de Pascual Duarte descansaba ayer, sin lograrlo, del homenaje que le fue ofrecido el miércoles en el programa de TVE Estudio abierto.

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GALARDÓN PARA EL AUTOR DE 'LA FAMILIA DE PASCUAL DUARTE'"Estoy muy contento por ese homenaje, porque he visto, una vez más, que mis amigos no faltan jamás", repetía ayer Cela, que estaba poco solemne y monosilábico. Al autor más traducido de la literatura española contemporánea, el Premio Nacional de Literatura, que ayer le fue concedido, no le ha cogido desprevenido, "porque es normal que estas cosas ocurran". El galardón le hizo "mucha gracia", como declaró desde su casa mallorquina.Cela no estaba para florituras literarias, porque él estima que la literatura, su literatura y la de los demás, está en los libros; y no fue muy explícito cuando se le preguntó sobre el lenguaje de la novela por la que le han premiado, Mazurca para dos muertos. "Sí, el lenguaje de mI libro es el de la lluvia, porque es una novela de Galicia, pero no sabría decir mucho más". Tampoco supo decir qué le apasiona o le atrae de ese libro, "porque ya estoy en otro". El galardón ha sido para él una sorpresa económica, claro, pero la ha tomado con filosofia. Cuando se le preguntó en qué iba a gastar el dinero, si en un yate o en una barca, contestó como el gallego de antepasados británicos que es: "No sé si comprar la Telefónica o la CAMPSA".

Estaba emocionado, porque le había llamado todo el mundo, pero declaró que "en este país excesivo hay que emocionarse dentro de un orden". Aunque es cuidadoso en el almacenamiento de todas aquellas referencias que de su obra aparecen, no recuerda qué se ha dicho de mayor interés sobre la Mazurca: "Hay de todo como en botica. Peor sería que no dijeran nada de mí". Hubo una anécdota en la conferencia de prensa posterior a la concesión del premio: el director general del Libro, Jaime Salinas, afirmó que no había leído Mazurca para dos muertos. "Allá él", dijo Cela cuando ayer se le contó el sucedido.

Un día distinto

Ha sido, en cierto modo, la semana de Cela, porque a aquel homenaje en TVE ha sucedido ahora este reconocimiento literario. Con respecto a su obra agradeció al jurado su decisión, que convierte la Mazurca en el libro del año, y a Cela en un millonario de diciembre. El escritor gallego fue ayer muy explícito con respecto a la marginación que la nómina de galardones literarios le ha tenido en España. Dijo a Radio El País: "Este premio me llega con cuarenta años de retraso". Por lo demás, precisó, "yo no me he presentado. Me han presentado".Cela manifestó que estaba preparando una novela de la que no quiso dar ninguna pista. "La novela no existe hasta que está en manos de los lectores" y no teme que un lector inteligente rehaga su relato "hasta que esa novela no se parezca a lo que uno pensaba que era". Por otra parte, como reconoció a Radio El País, no me veo capaz de hacer una sinopsis, no creo que nadie sea capaz de abreviar una novela". Tampoco se ha impuesto fecha para dar por terminado este nuevo libro. Al cabo de un año y medio de haber escrito Mazurca para dos muertos, el escritor declaró: "no siento nada, ni el más leve síntoma de estreñimiento". Cuando escribió esta novela, llevaba siete años sin escribir ninguna, y cuando se le preguntaba por qué, solía responder "es que no me sale".

Hay algunas facetas de su obra que el propio autor considera clausuradas como, por ejemplo, los libros de viajes. "Ya pasó. Me sobran años y kilos para hacer largas distancias a pie" y el recurso a un viaje menos penoso físicamente, más conceptual, "valdrá la pena para otros. Yo no voy a hacerlo".

Sobre el, sentido del premio, Cela no quiere llevarlo más allá de lo que estrictamente dicen las bases y tampoco se pronuncia sobre los otros 15 candidatos, cuya personalidad realza su importancia. "Se trata de un premio concedido a mi última novela, lo entiendo así porque está establecido de esta manera en las bases del mismo".

Cela rechaza explícitamente considerar este galardón como un reconocimiento a su importante trayectoria como escritor o, ante algunas recientes declaraciones sobre su pasado, como una innecesaria rehabilitación, "no me interesa eso".

Sobre su porvenir, sólo tiene claro que ahora viaja a Canarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 07 de diciembre de 1984.

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