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Chernenko asegura que está dispuesto a buscar Ias soluciones más radicales para acabar con las armas nucleares

La URSS está dispuesta a buscar Ias soluciones más radicales con objeto de avanzar hacia una prohibición y, en última instancia, una eliminación de las armas nucleares, según manifestó ayer el líder soviético, Konstantín Chernenko, al canciller austriaco, Fred Sinowatz, quien se encuentra en visita oficial en Moscú. El día anterior, el número uno soviético había asegurado al líder laborista británico, Neil Kinnock, que esperaba que las conversaciones de Ginebra sirvan para aplicar "una nueva filosofía" sobre la cuestión del desarme.

Tanto Sinowatz, primer ministro de un país neutral con excelentes relaciones políticas y económicas con la URSS, como el jefe de la oposición británica han tenido ocasión en estos días de captar la atmósfera existente en el Kremlin tras el anuncio de las entrevistas que van a mantener en la ciudad helvética los próximos días 7 y 8 de enero los jefes de las diplomacias norteamericana, George Shultz, y soviética, Andrei Gromiko.Ante Sinowatz, Chernenko reiteró que la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre la desmilitarización del espacio y los armamentos nucleares, tanto estratégicos como de alcance medio, depende de Estados Unidos. "Si Washington, a diferencia del pasado, muestra esta vez verdadera disposición a mantener negociaciones honestas, con objeto de alcanzar acuerdos mutuamente aceptables, será posible a la larga poner en movimiento la resolución del problema más importante: el fin de la carrera de armamentos", dijo Chernenko, según información de la agencia Tass recogida por Pilar Bonet.

Refiriéndose al encuentro entre Gromiko y Shultz, Neil Kinnock se mostró ayer "moderadamente optimista" ante la posibilidad de movimientos "reales y tangibles" para reducir el nivel de armamentos en Europa.

Kinnock, que fue recibido el lunes por Chernenko, reiteró en conferencia de prensa celebrada al término de su visita que la URSS no hace diferencias entre misiles de alcance medio y estratégicos. El Kremlin seguirá abogando, en consecuencia, por la inclusión de las armas nucleares británicas y francesas en las conversaciones, según manifestó el portavoz de Asuntos Exteriores de los laboristas, Denis Healey, quien acompañó a Kinnock.

El líder soviético respaldó la política de desarme unilateral prometida por el Partido Laborista en su última conferencia anual, y manifestó que la URSS está dispuesta a desmantelar y destruir todos los proyectiles que actualmente apuntan al Reino Unido si un Gobierno laborista lleva a cabo su promesa y procede, además, al desmantelamiento de las bases nucleares norteamericanas en territorio británico.

Con su promesa, Chernenko ha conseguido de un plumazo dar credibilidad a la política de desarme unilateral perseguida por los laboristas y atacada por el Gobierno conservador con la acusación de que tal política dejaría desarmado al Reino Unido ante la eventualidad de un ataque nuclear soviético, señala Carlos Mendo.

La 'guerra de las galaxias'

Kinnock subrayó repetidamente que la URSS acude a Ginebra sin condiciones previas y sin insistir en la deseada moratoria en el campo de los sistemas de la defensa antisatélite, la popularmente conocida guerra de las galaxias. Según Healey, Moscú cree verdaderamente que, si hay buena voluntad, se llegará a un acuerdo, y ésa es la razón por la que no insiste en las condiciones previas. Como se recordará, portavoces de Moscú -nunca Chernenko- habían declarado que no habría reanudación de las negociaciones de Ginebra mientras existieran misiles Pershing 2 y de crucero en territorio de Europa occidental.La Casa Blanca se felicitó ayer por las manifestaciones realizadas por Chernenko a Kinnock y a Sinowatz, señala France Presse. El compromiso soviético de acudir a Ginebra "con un espíritu constructivo y sin condiciones previas", como declaró el lunes el número uno soviético, "parece estar conforme con los puntos de vista expresados por nosotros", según Larry Speakes, portavoz del presidente Ronald Reagan.

En relación con la guerra de las galaxias, la Casa Blanca hizo público ayer un comunicado en el que asegura que este sistema constitutye un "complemento a estos esfuerzos de reducción de armamentos". El texto señala que "a largo plazo puede tratarse de un sistema por medio del cual Estados Unidos y la Unión Soviética puedan ponerse de acuerdo en importantes reducciones en sus arsenales nucleares ofensivos y, quizás, llegar a su total eliminación". La declaración insiste en que este proyecto del presidente Reagan "no busca ni una superioridad militar ni una ventaja política".

El comunicado, como reconoció la propia Casa Blanca, quería desmentir las afirmaciones hechas el lunes por un grupo de antiguos altos funcionarios en el sentido de que la guerra de las galaxias ha de abandonarse si se quiere lograr avances en materia de desarme.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de noviembre de 1984

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