ECOLOGÍA

Duras críticas de los grupos ecologistas españoles a la política del Gobierno sobre medio ambiente

Los grupos ecologistas españoles más representativos criticaron duramente la política sobre medio ambiente aplicada por la actual Administración, en una de las sesiones de la XVI Asamblea de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que se celebra estos días en Madrid. En la misma sesión, desarrollada el pasado martes, día 6, y que estuvo dedicada al análisis y la valoración de la situación medioambiental en España, la Dirección General del Medio Ambiente y el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (Icona) presentaron dos amplios informes sobre la conservación del medio ambiente.

Los informes oficiales presentados por la directora general del Medio Ambiente, Concepción Sáez, y de leona, Ángel Barbero, destacaron como hechos positivos la consolidación de las transferencias a las comunidades autónomas, que ya tienen prácticamente la gestión de la conservación de la naturaleza, y algunos avances en el terreno legislativo, como la inclusión del delito ecológico tras la última reforma del Código Penal, además de otros logros en el ámbito internacional y en el terreno de la disminución de la contaminación.La directora general del Medio Ambiente explicó que los objetivos del actual Gobierno se dirigen por una parte, a la prevención de situaciones de deterioro y, por otra, a la corrección del deterioro ya existente en el medio físico. Según el informe oficial, el deterioro de la atmósfera en España no es preocupante, a excepción de ocho zonas declaradas contaminadas (Avilés, Badalona, San Adrián del Besós, Cartagena, Huelva, Bilbao, Madrid y Barcelona). En estas zonas existen planes de saneamiento y, además, están protegidas por una legislación especial.

Dentro del capítulo de la contaminación de las aguas, el informe de la Dirección General de Medio Ambiente parte de la desigualdad de recursos que sitúa con caudal abundante a las zonas del Duero y Ebro, mientras que las demás tienen un caudal escaso. Se ha producido también un aumento significativo de las aguas servidas por depuradoras, ya que han pasado del 18% en 1982 al 48% en 1984. Otro dato positivo para la Administración es el haber pasado de 36 playas contaminadas en 1982 a tan sólo ocho en 1984.

Los informes oficiales califican a España como un país donde se producen muchas basuras: aproximadamente, 0,724 kilos de residuos sólidos urbanos por habitante y día, 10.000 toneladas al año de residuos industriales, 215.000 metros cúbicos de residuos de baja y media actividad y 5.100 toneladas de combustible irradiado. De estos últimos residuos peligrosos sólo se controla el 13%.

Por su parte, el informe de Icona deja constancia de los problemas de desertización progresiva del suelo español debido a los incendios, sobre todo en los bosques de propiedad privada, y al cruce de intereses particulares de la agricultura y la ganadería y de los usos urbanos e industriales del suelo. Aun así, el 50% del territorio nacional corresponde a espacios naturales. Dentro de estos espacios naturales de protección especial se encuentran sólo nueve parques nacionales y 12 parques naturales.

Al deterioro de la cubierta vegetal hay que añadir la amenaza para la flora y fauna silvestre que procede de la acción humana. La Península contiene unas 6.000 especies de flora, de las que un 10% es una flora endémica. Respecto a la fauna, se encuentran protegidas 398 especies. Todo esto se ve amenazado por el hecho de que más de dos millones de españoles ocupan su ocio pescando o cazando.

Postura de los ecologistas

Las primeras críticas a la política ambiental española fueron formuladas ante casi un centenar de delegados de otros países por el representante de la Federación de Amigos de la Tierra (FAT), el profesor Humberto da Cruz, quien habló de la conservación en España desde una perspectiva no gubernamental. Según esta federación, en el marco institucional no ha cambiado nada con las transferencias autonómicas, "que se han realizado sin renovación de criterios anteriores".Tampoco ha habido avances, según Humberto da Cruz, en la legislación, puesto que todavía no han salido las esperadas leyes del Medio Ambiente y Protección de la Naturaleza ni han prosperado las de declaración de nuevos parques naturales.

La Federación de Amigos de la Tierra pide que se tomen en consideración a las 300 asociaciones preocupadas por la conservación en España, que agrupan a casi 40.000 miembros y que no han recibido la atención adecuada del Gobierno.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS