Jaroslav Seifert permanece ajeno a las reacciones ante la concesión del Premio Nobel de Literatura

Jaroslav Seifert, el poeta checo recientemente galardonado con el Premio Nobel de Literatura, no podrá ir a Estocolmo a recibir el premio debido a su precario estado de salud. Ajeno a las reacciones de recelo en el Gobierno checo, como de alegría entre los disidentes de su país en el extranjero y la ya iniciada pugna entre los editores, Seifert, ha pedido permanecer solo en su habitación del hospital Vinohrad en Praga.

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El octogenario Jaroslav Seifert, ajeno al bullicio que ha suscitado su galardón, en la habitación 309 del hospital de Vinohard (Praga), vestido con su pijama reglamentario de rayas marrón y negro, mojó apenas sus labios en una copa de champaña, posó brevemente para la foto tradicional y pidió que le dejaran solo. Seifert está imposibilitado de viajar a Suecia a recibir el Premio Nobel debido a su precario estado de salud. El poeta checo se está recuperando de su tercera crisis cardiaca. Los treinta millones de pesetas que recibirá Seifert le han hecho sentirse muy satisfecho. "Por supuesto que es muy agradable ser millonario", afirmó, "pero les daré el dinero a mis hijos. Creo que toda la nación checa comparte mi orgullo por este premio". Cuando se le preguntó si afrontaba problemas políticos, Seifert, a quien se censuró a partir de su condena de la invasión soviética de Checoslovaquia en 1968, contestó: "No he buscado problemas y no he encontrado ninguno".

La Checoslovaquia oficial rendirá el próximo viernes un discreto homenaje a Jaroslav Selfert, el gran poeta checo, más conocido para la gente de cuarenta años que para los jóvenes, y a quien la Academia Sueca designó el jueves como premio Nobel de Literatura. La única institución que le ha felicitado públicamente ha sido la Unión de Escritores, de la que Seifert fue presidente, y quien ahora delegó para tal tarea al director de una editorial, funcionario modesto.

Tres horas después de que la decisisión de Estocolmo se hicera pública, la radio de su país anunció con una sola frase que el laureado este año era checoslovaco, y la televisión mostró una antigua foto de archivo en blanco y negro; ayer viernes, la radio no se refirió a él.

La concesión del Premio Nobel a Jaroslav Seifert, de 83 años, fue recibida con gran alegría en círculos de la disidencia checoslovaca. El dramaturgo checo Pavel Kohout, que vive exiliado en Viena, manifestó a la agencia Efe que está emocionado "porque es un gran poeta y porque le quiero mucho". Kohout afirmó que este "no es un premio al disidente político, sino al escritor", y recordó que Seifert era llamado hasta ahora el príncipe de las letras checas. "Hoy", añadió Kohout, "ya debemos llamarle el rey de las letras checas".

Lubos Sochor, crítico literario checo residente en Francia y profesor en la universidad de París II, afirmó que Seifert "es el gran poeta lírico que los checos admiran y del que recitan poemas de memoria".

Opina Lech Walesa

En Varsovia, el líder del disuelto sindicato polaco Solidaridad, Lech Walesa, premio Nobel de la Paz el año pasado, manifestó a la agencia Reuter que el premio otorgado a Seifert está "plenamente justificado", y añadió que "los escritores contemporáneos independientes de Checoslovaquia han asumido la dificil tarea de analizar el mundo de la política. Ellos han dado testimonio de la verdad de una manera que ha estimulado la admiración de otras naciones". Quienes festejaron con champaña el galardón de Seifert fueron los tres copropietarios de una pequeña editorial sueca que posee los derechos de publicación de su obra. Lennard Frick, uno de los propietario de Free Press, asegura que la editorial tiene los derechos mundiales del Nobel.

No obstante, la poderosa editorial sueca Askelin Hagelund sostiene haber comprado los derechos mundiales del libro de memorias de Seifert Toda la belleza del mundo. Askelin Hagelund es una casa editorial que empezó su labor publicando las memorias de la reina del porno Linda Lovelace y que, después de su creación, se ha mantenido editando obras comerciales y de literatura marginal, en parte extranjera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 12 de octubre de 1984.

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