La Seguridad Social pondrá en marcha un plan para ahorrar 720.000 millones de pesetas en los proximos nueve años

La Seguridad Social, al margen de su proyectada reforma, pondrá en marcha a finales del presente año una serie de medidas para reducir gastos, según fuentes oficiales. El ahorro perseguido asciende a 57.000 millones de pesetas durante el próximo año, pero tendrá efecto acumulativo en los siguientes, hasta el punto de aspirar a disminuir los costes en 720.000 millones de pesetas durante los nueve ejercicios más inmediatos.Junto a las medidas de mejora en la gestión por la vía de reducir gastos, la Seguridad Social proyecta aumentar sus ingresos mediante la gestión de recursos, que consistirá en un plan especial sobre recaudacíón, inspección y control de la morosidad. El aumento de ingresos esperado oscila entre 40.000 millones de pesetas para 1985 y 15.000 millones en 1993, de forma que en nueve años sumarían 244.000 millones. Pero una cantidad equivalente a ésta aunque con la ventaja de que irá de menor a mayor (empezará en 13.000 millones anuales y pasará a 41.000 en 1993), deberá ser empleada en pagar las pensiones a los viudos.

Por el contrario, el plan de reducción de gastos sí podrá ser aplicado a disminuir los déficit del sistema público de protección social. Esta diferencia entre ingresos y gastos oscilaría entre 988.000 millones de pesetas el próximo año y 3,8 billones en 1993, sin contar la aportación del Estado y bajo la hipótesis de que los ingresos por cotizaciones se mantengan en los actuales términos relativos sobre la producción económica. Si se cuenta la aportación del Estado y ésta no aumenta respecto al 20% de los gastos totales que prevé cubrir en 1985, el déficit se situaría entre 264.000 millones el próximo año y dos billones en 1993.

Medidas de ahorro

Las medidas de ahorro cuya puesta en marcha prepara para los próximos meses el aparato de la Seguridad Social han sido concebidas como independientes de la futura reforma del sistema, y en concreto de la ley de prestaciones económicas, que probablemente será aplazada y sometida a concertación entre Gobierno, CEOE y UGT, en el marco del Acuerdo Económico y Social 1985-1986. Muy en síntesis, son las siguientes:

Concurrencia de pensiones. Concentrar dentro de este mismo año en un banco de datos único todas las pensiones del sector público (clases pasivas, Muface, Munpal, Isfas, etcétera), homogeneizar las mismas con las del privado mediante la ley de presupuestos de 1985, y sustituir desde 1984 el mecanismo de declaración de los interesados por el cotejo de ficheros a la hora de fijar las nuevas pensiones. El ahorro proyectado sería de 7.000 millones de pesetas en 1985, para aumentar paulatinamente hasta 8.100 en 1993 y sumar 69.700 millones en el período.

Invalidez permanente. Aplicar el decreto de 23 de mayo último para revisar de oficio y detectar las concesiones indebidas o los "errores de diagnóstico", aplicar criterios más rigurosos para la calificación técnica de las invalideces, reforzar las unidades médicas de valoración e intensificar la acción inspectora y policial contra maquinaciones fraudulentas. La reducción de gastos esperada es de 8.900 millones de pesetas el primer año, y crece progresivamente cada ejercicio hasta los 138.100 de 1993, dando un total de 560.000 millones en los primeros nueve años.

Incapacidad temporal (pagos por días de enfermedad). Programar selectivamente inspecciones médicas y a las empresas. El ahorro estimado es de 15.000 millones el próximo año y de 8.000 millones el siguiente.

Gastos de farmacia. Entregar a los médicos un presupuesto individualizado en pesetas y recetas, controlar a los médicos que más prescriben, realizar campañas educativas sobre consumo de medicamentos, informatizar el consumo de efectos y el hospitalario.

Conciertos de asistencia sanitaria. Desconcentrar los medios a ajenos por provincias y autonomías a partir del criterio de 2,5 camas de agudos por 1.000 habitantes, potenciar la hemodiálisis pública, regularizar el transporte sanitario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de septiembre de 1984.

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