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Un nuevo Gobierno para Francia

Jacques Delors, ex ministro francés de Economía y Finanzas, nuevo presidente de la Comisión Europea

Jacques Delors, ministro de Economía y Finanzas en el Gobierno saliente francés, será nombrado hoy presidente de la Comisión Europea de Bruselas, según informaron ayer fuentes diplomáticas citadas por la agencias Efe y France Presse. Delors fue propuesto ayer formalmente por el presidente François Mitterrand como candidato a la presidencia.Desde hacía días se venía barajando este nombre para sustituir a Gaston Thorn, y el hecho de que ayer trascendiera su candidatura era, para los observadores, señal inequívoca de que el presidente galo ya había logrado el consenso de los diez para que el nombramiento lo haga efectivo el Parlamento Europeo en una próxima reunión, que podría tener lugar hoy mismo con carácter extraordinario en Estrasburgo.

Delors es un socialista católico practicante -asiste a misa todos los domingos- que mañana cumplirá 59 años, por lo que los maliciosos ya comentaban ayer que Mitterrand ha querido hacerle un regalo de cumpleaños que, entre otras satisfacciones, lleva aparejados unos ingresos anuales de 80.000 dólares (alrededor de 13 millones de pesetas al cambio actual).

El futuro presidente de la Comisión de la Comunidades Europeas es un parisiense del que hace escasas semanas el semanario progresista francés Le Nouvel Observateur decía que "sólo se le pueden hacer elogios..., lo que es su único problema". Sus intervenciones en televisión, desde donde ha tenido que vender a los franceses la idea de que hay que apretarse el cinturón, fueron siempre acogidas con elogios por la derecha y con mutismo por la izquierda.

Delors comenzó trabajando, nada más licenciarse en Económicas, a los 20 años, en el Banco de Francia, poco después de terminada la segunda guerra mundial. La práctica totalidad de la década de los sesenta la pasó en la jefatura del Servicio de Asuntos Sociales, en el Comisariado General del Plan, y de 1969 a 1972 fue consejero del entonces primer ministro gaullista Jacques Chaban-Delmas. Dos años más tarde se inscribió como militante en el Partido Socialista, fundado en 1971 por Mitterrand, y en mayo de 1981, con la llegada de los socialistas al poder, pasó a ocuparse de la cartera de Economía y Finanzas.

Este socialdemócrata confeso se ganó el total apoyo de Mitterrand cuando en 1978, tras el estruendoso fracaso de la izquierda en unas municipales que daba por ganadas, fue a visitarle para ofrecerle su apoyo incondicional en un momento en que parte del partido atribuía la derrota al arcaísmo de las ideas del ahora presidente.

La presidencia de la Comisión de las Comunidades Europeas, considerada en medios diplomáticos como uno de los puestos más duros de la vida política internacional, quedará vacante el 31 de diciembre, y a ella aspiraban no menos de media docena de políticos, contando al propio Delors.

Desde Francia también sonaba Claude Cheysson, ministro de Relaciones Exteriores, quien conoce en profundidad el mundo de la CEE, donde era el encargado de las relaciones con el Tercer Mundo antes de ser llamado a París para ocupar el Quai d'Orsay.

En buena ley, y siguiendo el sistema rotatorio informal que rige en la CEE para ocupar los diferentes puestos, esta vez le correspondería a la República Federal de Alemania (RFA) ocupar la presidencia de la Comisión. De hecho, en medios diplomáticos de Bruselas se destacaba, poco antes de conocerse la presentáción oficial de la candidatura de Delors, que si Bonn ponía especial interés en que fuera su candidato el elegido, el sucesor del luxemburgués Thorn hubiese sido un alemán occidental. El Gobierno de Helmut Kohl, no obstante, había puesto muy poco interés en el cargo y sólo había ofrecido como candidatos a políticos desconocidos fuera de la RFA.

Se había hablado últimamente de que el líder liberal y ministro de Asuntos Exteriores, Hans-Dietrich Genscher, pudiera ser la figura presentada por Bonn, pero el interesado siempre negó tal posibilidad.

El belga Etienne Davignon, actualmente encargado del sector industrial de la CEE, era otro de los nombres que se barajaban, y se le concedían ciertas posibilidades después de que fuera derrotado por muy estrecho margen por Thorn en 1980. Con menos posibilidades aparecían el ex ministro holandés de Finanzas Frans Andriessen y quien ahora ocupa esa misma cartera en Copenhague, Henning Christophersen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de julio de 1984