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Contaminación eres tú

Según una publicación mensual del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (MOPU), el Ministerio de Sanidad ha llegado a la conclusión de que "no existe una correlación razonable entre la calidad microbiológica del agua del mar (en particular en lo que se refiere a la presencia de coliformes) y la morbilidad entre los bañistas", en frase del jefe de Sanidad Ambiental de dicho ministerio. Esto lo corrobora "el dato de que no ha habido un incremento de las enfermedades gastrointestinales en las playas bacteriológicamente más contaminadas... Cabe concluir que las aguas del mar sólo pueden producir riesgo para las personas si éstas se bañan cerca de los focos emisores de contaminación".De las experiencias de estos años Sanidad deduce que las afecciones que se producen en las playas -conjuntivitis, otitis, micosis...- afectan sólo a un 3% de la población que acude a las mismas, que existe muy poca diferencia de moríbilidad entre los que se bañan y los que no lo hacen y que aquélla sólo es un poco más alta en las playas catalogadas como sucias que en las limpias. En consecuencia, ahora las autoridades sanitarias centran su atención no en el análisis bacteriológico del agua o de la arena, sino en la existencia o no de servicios de duchas, vestuarios, puestos de socorrer o señalización de focos contaminantes.

Conviene recordar, no obstante, que la micosis se contrae generalmente por contagio directo a través de una toalla colectivizada y que la conjuntivitis sobreviene ante la indefensión del ojo, limpiado en exceso por la sal. No está de más consultar a la autoridad sanitaria regional o municipal sobre el estado de salubridad de una playa, evitar las más saturadas y huir de las zonas prohibidas o contaminadas por vertederos, ducharse tras el baño, ser celoso con la toalla y no tumbarse y secarse con la misma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de julio de 1984