Sorprende profundamente
la ceguera de quienes se niegan a ver la motivación política de la querella contra Pujol y la práctica imposibilidad de que el Gobierno socialista no haya sido su catalizador. Sería muy extraño que toda Cataluña estuviese equivocada, y toda Cataluña siente que la presentación de esta querella es más una agresión contra ella que el mero esclarecimiento de lo sucedido con Banca Catalana. Los socialistas han esgrimido demasiado su intención de pedir cuentas a Pujol por este tema como para que ahora resulten convincentes sus encogimientos de hombros. Además, las filtraciones que han circulado últimamente sobre el carácter inequívocamente de proceso al autonomismo catalán que tuvieron las poco secretas jornadas de Toledo sobre la transición, y la imagen existente allí de que el verdadero enemigo de la democracia española no es el terrorismo vasco sino la profundidad del nacionalismo ca-Pasa a la página 12
Viene de la página 11
talán, dan pleno sentido a todas las sospechas. /


























































