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CIENCIA

La URSS estudia el envío de espejos gigantes al espacio para aprovechar la luz del Sol

Científicos soviéticos están trabajando en un programa para enviar al espacio inmensos espejos que reflejen la luz del Sol e iluminen ciudades oscuras y obras públicas, y permitir un mayor crecimiento de las cosechas, según ha informado el diario Pravda.El principal problema con el que se enfrentan los científicos soviéticos es el de desarrollar materiales reflectores suficientemente ligeros y resistentes que puedan ser enviados al espacio sin que los costes de lanzamiento sean prohibitivos. "Esto significa que debemos desarrollar una construcción superligera que no exija una técnica de ensamblaje complicada en el espacio".

Los planes actuales consisten en lanzar una serie de satélites equipados con una especie de paraguas espejo que se unirían una vez en órbita. Los satélites serían orientados desde tierra hacia el punto que se considerase conveniente. El Instituto de Aviación de Moscú está trabajando en la construcción de un satélite de unos 200 kilogramos, que transportaría un espejo reflector de 110 metros cuadrados.

El diario, que amplía detalles de un programa que había sido mencionado brevemente el año pasado, señala que el primer espejo experimental puede estar en órbita en la próxima década. El diario agrega que los investigadores han diseñado un plan, con costes reales, para la construcción del sistema de espejos reflectores, y que la Academia de Ciencias de la Unión Soviética y toda una serie de ministerios consideran que ha llegado el momento para desarrollar los espejos orbitales.

La idea de utilizar espejos en el espacio como grandes focos de luz fue propuesta en en 1929 por el científico alemán Herman Obert y desarrollada después por el científico norteamericano Herbert Kraft. En 1982, la agencia espacial norteamericana, NASA, publicó un estudio sobre un proyecto similar, que, según sus expertos, estaba al alcance de la tecnología norteamericana, pero no se aprobó ningún programa para desarrollarlo.

Docenas de hectáreas

El artículo de Pravda, firmado por dos conocidos científicos del espacio, Z. Alferov y V. Kantor, afirma que los espejos deberían tener una superficie de varias "docenas de hectáreas".Expertos occidentales consideran que la construcción de un sistema orbital de espejos reflectores no está, por el momento, al alcance de la tecnología soviética y que posiblemente no se convertirá en realidad hasta que la URSS desarrolle, en los próximos años, una nueva generación de estaciones orbitales permanentes. El diario del Partido Comunista de la Unión Soviética afirma que los espejos orbitales tendrían "una gran utilidad, económica. Por ejemplo, el coste de alumbrar cinco ciudades del tamaño de Moscú desde el espacio se ahorraría, con la reducción del gasto de electricidad en un período de cuatro o cinco años", señala el diario. "Este sistema de reflectores espaciales puede ser dirigido hacia otro grupo de ciudades sin grandes costes adicionales", añade el periódico Pravda. El sistema también podría ser utilizado para iluminar los campos en época de recolección, ayudar al crecimiento de las cosechas y reducir las heladas de la noche.

El diario agrega que debe profundizarse en la investigación sobre las consecuencias ecológicas de los espejos espaciales a fin de "beneficiar al máximo el medio ambiente. La más poderosa fuente de energía, el Sol, debe ser utilizada más eficazmente al servicio del pueblo", añade el artículo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de abril de 1984