Ametrallamiento de dos pesqueros españoles en aguas francesas

El Gobierno francés advierte que su Armada ametralIará a los barcos que no respeten las reglas de pesca del Mercado Común

El Gobierno francés, a través de diversos canales, reconoció ayer que el incidente registrado el pasado miércoles entre barcos de guerra franceses y dos pesqueros españoles suponía un "grave problema diplomático", pero precisó que los pescadores españoles faenaban en aguas prohibidas para ellos. Insistió en que Francia actuará como lo hizo el miércoles si se producen situaciones similares, con el fin de hacer respetar la reglamentación sobre la pesca en aguas de la Comunidad Económica Europea dependientes del país vecino. El presidente del Gobierno español, Felipe González, dijo que "el hecho supone un duro golpe para las relaciones hispano-francesas, que, por otra parte, habían entrado en una fase de reconstrucción". En este ambiente, hoy llega a Madrid el primer ministro francés, Pierre Mauroy, que mañana almorzará con Felipe González.

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El ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, convocó en la tarde de ayer, por segunda vez en 24 horas, al embajador de Francia en Madrid, Pierre Guidoni, a quien entregó una "amplia y dura nota oficial" sobre el incidente. Morán calificó el incidente de "serio, injustificable, desproporcionado y grave", pero expresó su confianza en que las relaciones entre ambos países sean positivas.Durante la entrevista, Guidoni entregó a Morán un informe, exigido por el ministro el día anterior, con la postura francesa sobre el suceso. El día anterior, horas después de ocurrido el ametrallamiento de los pesqueros, el embajador francés ya entregó a Morán una breve información con la versión de su Gobierno sobre los hechos. Aunque a última hora se desconocían los contenidos de la nota española y del informe francés, en medios diplomáticos se estimaba que ambas partes hacían hincapié en sus posiciones, pero que los dos Gobiernos insistían en la necesidad de superar el problema y mantener buenas relaciones.

Explicaciones insuficientes

Al término de la reunión, la Oficina de Información Diplomática difundió un comunicado, en el que se indicaba que Guidoni había sido llamado por Morán "ante la ausencia de satisfacciones dadas al Gobierno español, así como la insuficiencia de las explicaciones del Gobierno francés en relación con los sucesos".

El secretario de Estado francés para el Mar, Guy Lengagne, declaró, por su parte, que "los pesqueros españoles deben saber que, si se vuelven a repetir hechos semejantes, la Armada francesa actuará de la misma manera que lo hizo el pasado miércoles".

En medios oficiales franceses se informó que son muy numerosas las infracciones cometidas por pesqueros españoles en aguas comunitarias. Las mismas fuentes señalaran que el pasado día 11 de febrero fue enviada al Gobierno español una nota de protesta en la que se hacía referencia a este problema, y se insistía en que las autoridades francesas aplicarían con todo su rigor la reglamentación vigente si los pesqueros españoles continuaban negándose a ser inspeccionados por las patrulleras del país vecino. En este sentido, Lengagne recordó que los pesqueros españoles que protagonizaron el incidente el miércoles ya habían sido sorprendidos, uno, en 27 ocasiones y otro en 37, faenando en zonas prohibidas, ya que no poseen licencia de la CEE.

Fuentes diplomáticas españolas reconocieron que los pesqueros españoles infringen en numerosas ocasiones la reglamentación de la CEE, y prestaron credibilidad a la versión francesa, según la cual, los pesqueros españoles no atendieron las órdenes de los barcos franceses para que se detuvieran, por lo que "quedaron expuestos a las medidas de fuerza aplicables en estos casos", según dijo Guidoni. Sin embargo, en todos los medios oficiales españoles se condenó con dureza la desproporcionada reacción de los buques franceses, que, según las versiones de los pescadores españoles, dispararon ráfagas de ametralladora y bombas lacrimógenas. El propio Felipe González calificó de "inaceptables" actuaciones de esta clase.

A pesar de la crisis hispano-francesa originada por el incidente, el primer ministro francés, Pierre Mauroy, llegará a primera hora de la tarde de hoy a Madrid, invitado por el alcalde de esta ciudad, Enrique Tierno, para asistir a unas jornadas organizadas por la Federación Mundial de Ciudades Hermanadas. Mauroy, que también es alcalde de la localidad francesa de Lille, se entrevistará mañana con el presidente del Gobierno, quien mostró su confianza en que Mauroy "nos aclare el comportamiento de las patrulleras francesas".

En relación con el mismo incidente, el vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, declaró, poco antes de partir hacia Luxemburgo para participar en un congreso de partidos socialistas europeos, que "si el Gobierno fráncés no esclarece suficientemente los hechos ocurridos, las relaciones entre España y Francia entrarían en una vía de confrontación muy difícil". Guerra adelantó que, como vicesecretario general del PSOE, presentará en Luxemburgo una enérgica protesta ante sus compañeros socialistas franceses.

Guidoni, que ayer fue abucheado en un acto celebrado en la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Madrid, dijo que los dos Gobiernos dialogarán en los próximos días sobre las circunstancias del suceso, que, según dijo el director de la Oficina de Información Diplomática, Fernando Schwartz, se ha producido "cuando las relaciones entre los dos países comenzaban a mejorar, justamente después de la reunión interministerial registrada hace unas semanas en Rambouillet (Francia), y cuando la colaboración en la lucha antiterrorista empezaba a ser un hecho".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 08 de marzo de 1984.

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