Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nuevos disturbios en la zona de Rentería por el doble atentado de Hendaya

Las barricadas, las manifestaciones y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad del Estado se reprodujeron ayer en Rentería y en otras localidades de esa comarca, cuya población secundó de forma desigual el llamamiento a la huelga general efectuado por Herri Batasuna en protesta por el atentado que costó el miércoles la vida en Hendaya a dos etarras.El paro incidió especialmente en comercios, bares y en la enseñanza, pero no llegó a extenderse a la industria, salvo en el caso de Oyarzun, localidad donde la huelga se generalizó a mediodía.

Los accesos a Rentería, ciudad en la que han sido incendiados por los manifestantes en los últimos dos días de disturbios un total de ocho vehículos -siete camiones de matrícula francesa y un autobús de línea-, quedaron cortados a primera hora de la mañana y, poco después, grupos de piquetes recorrieron algunos barrios invitando al paro. La carga de un camión de transporte de vino cruzado en la carretera general la noche del jueves fue saqueada parcialmente por la mañana, y a mediodía grupos de manifestantes se enfrentaron con la policía, que respondió lanzando pelotas de goma.

Concejal detenido

Un concejal del ayuntamiento de esa localidad, Iñaki Oliden, de Herri Batasuna, fue detenido por la policía, acusado de participar en los disturbios registrados en la madrugada de ayer. Mientras se desarrollaban los incidentes, la sucursal del Banco de Vizcaya sufrió importantes destrozos por la explosión de un artefacto de mediana potencia. Esa misma noche, un grupo de individuos ametralló la fachada de la casa de Eustaquio Mendizábal, primer miembro de ETA muerto por las fuerzas de seguridad del Estado.Los cadáveres de los dos refugiados, presuntos miembros de ETA Militar, Ángel Gurmindo Lizarraga y Vicente Perurena Telletxea, serán trasladados a Burdeos para ser incinerados, según manifestaron ayer fuentes de Herri Batasuna. El cumplimiento de los trámites administrativos obligará a retrasar en varios días los actos de homenaje que esa coalición pretende realizar en el País Vasco. Al parecer, las cenizas de los dos refugiados serán aventadas en la sierra de Urbasa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de febrero de 1984