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Europa occidental camina hacia la neutralidad armada

Europa occidental camina hacia una neutralidad armada -no una finlandización, sino una suecianización-, señalan unos estudios de previsiones presentados ayer en Bruselas por William J. Taylor y preparados por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de la universidad de Georgetown (Washington).La conferencia del CSIS sobre El futuro de la OTAN y la seguridad global se abrió ayer en la capital belga con la asistencia de 190 personalidades del mundo político, académico y económico, entre las que destacan Helmut Schmidt, Jean-François Poncet, James Schlessinger y Henry Kissinger.

En este mismo foro, Kissinger, ex secretario de Estado norteamericano, provocó en 1979 una gran polémica al declarar que no se podía ya pedir a EE UU la garantía de su paraguas nuclear para defen der Europa occidental.

Las previsiones del CSIS -centro de reputación mundial- señalan, como indicó Taylor, que "las probabilidades de que la URSS use armas nucleares y estratégicas de aquí al año 2000 son cero... y las de un ataque convencional soviético contra Europa occidental son sumamente bajas y disminuirán con el tiempo"-naturalmente, sobre la base de que no haya un cambio fundamental de línea política-.

Para llegar a estás conclusiones, el CSIS se basa, primero, en que "EE UU se reserva la posibilidad de usar el primero las armas nucleares en diversos escenarios, amenaza de escalada que es suficiente para disuadir", y segundo, en que "los soviéticos van a conseguir de Europa occidental lo que quieren".

Así, según Taylor, Ia distensión entre la URSS y Europa occidental proseguirá y se acelerará", pero no con EE UU. Moscú logrará, al imponer a Europa occidental la mentalidad de vivir con un oso en el bosque", una gran "ventaja psicopolítica".

Así, se prevé la suecianización de Europa occidental, que puede cambiar la estrategia de defensa hacia una defensa territorial -y no de perímetro-, para lo que no se requieren grandes efectivos en activo, sino en reserva, y un armamento diferente. "Se avanza hacia un cambio genérico en las relaciones entre EE UU y Europa", concluye Taylor, para lo cual, en los próximos años, la URSS se va a dedicar fundamentalmente a operaciones de baja intensidad en el Tercer Mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de enero de 1984