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Líbano, la violencia que no cesa

Italia puede replantearse su presencia en la fuerza de paz

El ministro italiano de Defensa, Giovanni Spadolini, admitió ayer que si las negociaciones de Ginebra sobre Líbano fracasan, Italia tendrá que plantearse la retirada de su contingente de paz de Beirut. Ya hace tiempo que las fuerzas de la izquierda italiana que no participan en el Gobierno -es decir, todas menos los socialistas- piden la vuelta de los soldados italianos, por considerar imposible la tarea de ser "vigilantes y garantes de la paz" en un país "en guerra". La petición se hizo más fuerte cuando las primeras bombas francesas cayeron sobre el Líbano. La incursión norteamericana del domingo ha creado nuevos problemas al Gobierno, como lo demuestran las declaraciones de Spadolini.La tesis del Gabinete de Bettino Craxi es que Italia mantiene en Líbano un papel neutral, por no haber perseguido nunca intereses de conquista o de hegemonía. La función de la fuerza italiana en Beirut está relacionada con la consolidación de la paz en el país. Pero puesto que son crecientes las señales de que dicha paz se hace cada vez más lejana y difícil, y la misma fuerza multinacional se ve cada día más envuelta e implicada en acciones bélicas, todo hace pensar que Italia no tendrá más remedio que revisar su situación a corto plazo.

Los otros integrantes europeos de la fuerza multinacional, Francia y Reino Unido, no parecen haberse planteado por el momento el retirar sus fuerzas de Líbano, e incluso, en París, el ministro de Defensa, Charles Hernu, fue taxativo el domingo al manifestar que es impensable una retirada de los soldados galos en Líbano.

París recibió, al igual que las otras capitales aliadas con soldados en Líbano, notificación previa de la incursión norteamericana, según anunció ayer un portavoz del Elíseo. El domingo, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores manifestó que Washington no había anticipado a París tal ataque, informa France Presse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de diciembre de 1983