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Reacciones a la escalada terrorista de ETA

La manifestación unitaria de Bilbao se convirtió en la mayor repulsa vasca contra terrorismo de ETA

La mayor repulsa vasca contra ETA tuvo lugar ayer, en Bilbao, en donde se concentraron más de 100.000 personas para protestar contra la violencia, en medio de un impresionante silencio junto a la familia del capitán Martín Barrios, asesinado por la organización terrorista ETA Político-militar. Una sola bandera, la ikurriña, y una sola pancarta, con el lema "Con el pueblo, contra ETA" encabezaban la marcha. En primera fila aparecían, junto a los padres de la víctima, el lendakari Carlos Garaikoetxea, el presidente del Parlamento vasco y el secretrario general del Partido Socialista de Euskadi Txiki Benegas, además de los representantes de las fuerzas políticas convocantes, Partido Nacionalista Vasco, EE, PCE y CC OO.

Las tensiones que se habían gestado días anteriores, con motivo de los preparativos de la manifestación, permanecieron latentes hasta el último momento. En el punto cero del itinerario, cinco minutos antes de las l2.30 de la mañana, los nacionalistas del PNV -en un intento de recordar que los promotores de la iniciativa habían sido tan sólo el Partido Nacionalista Vasco, EE, PCE y CC OO- recriminaban a los socialistas el hecho de haber sembrado las calles de Bilbao con octavillas en las que se hacía especial referencia al Ejército. Precisamente, durante los preparativos de la manifestación, la propuesta socialista de incluir una frase de apoyo al Ejército. imposibilitó la organización del acto de protesta de una forma unitaria desde el primer momento.Ayer, cuando los representantes socialistas hicieron acto de presencia entre las primeras filas de la manifestación, un destacado miembro del PNV, que esgrimía en su mano las mencionadas' octavillas del PSOE, decía: "Esto es una inmoralidad; ni vosotros ni Alianza Popular sois dignos de figurar aquí, sosteniendo esta pancarta". Tras un crispado intercambio de palabras, el secretario general del PSOE de Euskadi, Txiki Benegas, permaneció en un lateral de la primera fila que portaba la pancarta.

Incidente con una 'ikurriña'

Otro incidente se produjo momentos antes de que los manifestantes iniciaran el recorrido. Cuando ya estaban los representantes de las instituciones autonómicas, partidos y sindicatos, colocados en las primeras filas, y un peneuvista ondeaba la ikuniña que presidía la marcha durante todo el itinerario, una persona situada cerca de los familiares del capitán asesinado dijo que no quería ir detrás de la mencionada bandera. fue el senador nacionalista Joseba Elósegui quien le respondió: "Tendrás que asumirla hasta que nos la. volváis a arrebatar, que ya os costará".La manifestación inició su recorrido con absoluta puntualidad. Los padres del malogrado capitán de Farmacia figuraban en el centro de la comitiva, sosteniendo la pancarta en la que se podía leer el lema "Con el pueblo, contra ETA". Junto a ellos, el presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaikoetxea, el ex lendakari Jesús María de Leizaola, el presidente de Parlamento vasco, Juan José Pujana, José Antonio Azpuru (PNV) Roberto Lertxundi y Javier Markiegui (EE), Ignacio Latierro (PCE), Tomás Tueros (de CC OO) y Txiki Benegas (PSOE). En un segundo bloque, el Gobierno vasco en pleno y el delegado del Gobierno, Ramón Jáuregui, desfilaban junto a representantes de diputaciones forales y ayuntamientos del País Vasco.

En medio de un impresionante silencio comenzó la marcha a un ritmo inicialmente apresurado, debido al nerviosismo de los hombres que componían el cordón de seguridad, en su mayoría militantes del PNV cuya obsesión era el avance de la manifestación "sin parones".

Momentos antes de que la cabeza del cortejo se detuviera durante un minuto al pasar frente a la farmacia del capitán asesinado, la madre de Alberto Martín Barrios, únicamente habló con los medios informativos para ensalzar los esfuerzos que el lendakari realizó durante el secuestro de su hijo. "El lendakari hizo todo lo posible para traer a Alberto a casa, pero al final no pudo ser. Le estamos muy agradecidos".

Entre los manifestantes se pudo distinguir la presencia del obispo auxiliar de Bilbao, Juan María Uriarte, que, por tercera vez, participaba en un acto de protesta contra el terrorismo. "He querido mezclarme con la gente del pueblo", declaró a este periódico, "porque hemos hablado tantas veces en contra de la violencia que creo que el gesto robustece la palabra. Además, quiero alentar a la comunidad vasca a que no se resigne a un cierto fatalismo; tiene que ser pacífica pero activa".

Ninguna pancarta ni emblema partidista apareció durante todo el recorrido. Sin embargo, cabe resaltar que, a pesar del acuerdo inicial de los organizadores de que la manifestación fuera encabezada únicamente con la ikurriña y el lema unitario, la comitiva de la coalición de derechas desfiló con una bandera rojigualda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de octubre de 1983