Los ayuntamientos pedirán créditos especiales al Gobierno para cubrir los déficit

De confirmarse el recorte en los presupuestos generales del Estado de las partidas destinadas a sufragar los déficits de los ayuntamientos españoles, que se sitúan en 35.000 millones de pesetas en vez de los 100.000 millones en que se cifraba la totalidad de la operación de saneamiento, (ver EL PAÍS de ayer), la Federación Española de Municipios y Provincias pedirá al Gobierno que habilite líneas de préstamos del Banco de Crédito Local, a cuenta de las partidas que se incluyan con este fin en los presupuestos de 1985 y 1986, con destino a los ayuntamientos más endeudados.Un portavoz autorizado de la FEMP manifestó ayer a este periódico que "aunque se comprende que el Gobierno pueda tener dificultades para contener el gasto público, lo cierto es que los ayuntamientos españoles contaban con que en los presupuestos generales de 1984 se incluiría una partida por la totalidad de los déficits acumulados". El Gobierno ha estimado que esta operación de saneamiento de las haciendas locales tendrá un coste aproximado de 100.000 millones de pesetas, en tanto que la Federación lo cifra en 130.000 millones de pesetas.

Esta cantidad, estima la Federación Española de Municipios y Provincias, se verá sensiblemente incrementada si el Gobierno pretende librarla de forma plazada en los próximos ejercicios presupuestarios.

Barcelona tendría que recurrir al crédito privado

La solución propugnada actualmente por el Gobierno para financiar la deuda de las corporación locales a 31 de diciembre de 1982 supondrá en el caso del Ayuntamiento de Barcelona una primera aportación de unos 6.000 millones de pesetas, un tercio de los 18.000 millones de pesetas correspondientes al total de subvenciones niveladoras que el Estado dejó de pagar en su día. Esta solución que puede denominarse Ienta, acarreará problemas de financiación al consistorio barcelonés, que en opinión del teniente de alcalde de Hacienda, Joaquim de Nadal, podría verse obligado a acudir al crédito privado.La financiacion por etapas, introducida en el proyecto de ley de saneamiento de las haciendas locales, que en su redactado original contemplaba la liquidación de deudas este mismo año, es soportable siempre y cuando el período no exceda de los tres años, plazo éste considerado por Nadal como "perjudicial" para los ayuntamientos. En realidad, la nueva fórmula permitirá a los ayuntamientos acomodarse, a los nuevos plazos para cumplir las exigencias del proyecto de saneamiento para acceder a las ayudas del Estado, como es el caso de la auditoría o las cuentas de saneamiento. En el caso del Ayuntamiento de Barcelona, existe una auditoría realizada en el año 1981 con la consiguiente comisión de seguimiento que, según fuentes municipales, no se ha reunido nunca; mientras que la auditoría exigida para obtener las ayudas está solicitada desde el mes de abril. Sin la presentación de dicha auditoría, las haciendas locales sólo pueden obtener ayudas por el 50% de la deuda declarada.

Más información en página 17

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 16 de septiembre de 1983.

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