El Papa, en Polonia

El Gobierno pide a la Iglesia que evite las manifestaciones

Capitalizar políticamente la visita, aislar a los sectores más combatívos de la oposición, buscar la base de un entendimiento con la Iglesia y realizar un gesto cara a los vecinos del Este son las notas destacadas en la reacción oficial del Gobierno polaco, por boca de su portavoz, Jerzy Urban, ante el paso del Ecuador del viaje papal.A mitad de camino, del viaje, el Gobierno hizo un primer balance. Lo más llamativo y picante fue la advertencia a la Iglesia de que debe cumplir los compromisos adquiridos y evitar que las celebraciones religiosas degeneren en manifestaciones políticas. "Esto sería nefasto para las medidas que coronarían la estabilización, medidas esperadas por la sociedad y también por la Iglesia".

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Con esta declaración, el Gobierno polaco salva la cara ante los países aliados y muestra que no es indiferente a las manifestaciones de los últimos días, al concluir las misas con el Papa. Urban sacó a relucir de nuevo la amenaza de mantener el estado de guerra en Polonia. La ley marcial, según el anuncio de Jartizelski ante el Papa, podría levantarse en un plazo breve. Si la visita del Papa no provoca más problemas que los que hubo hasta ahora, la ley marcial. podría levantarse el 22 de julio, día de la fiesta nacional.

El Gobierno atrilbuye a "grupos extremistas, hostiles al socialismo" los intentos perturbadores, y destaca el comportamiento correcto del gran número de personas que se conduce con calma en las ceremonias religiosas, frente a esa minoría. Con esta distinción, el Gobierno intenta. aislar aún más a la oposición más radical.

El Gobierno capitaliza en su declaración la visita papal, al darle un carácter de Estado, cuando el portavoz resalta que el encuentro entre Juan Pablo II y el general Wojciech Jaruzelski "ha tenido lugar oficialmente ante los ojos del mundo entero" y "la visita tiene una importancia capital". El portavoz aseguró que entre el Papa y Jaruzelski hubo "una convergencia esencial sobre las cuestiones de fondo: mantenimiento de la paz mundial, consolidar la paz en Polonia y desarrollar la obra de reconciliación y entendimiento que contribuye al reforzamiento de la independencia y soberanía de la seguridad y la integridad territorial del Estado polaco".

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