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Incidentes y amplia respuesta popular en la jornada de protesta nacional en Chile

Escasez de transporte público en las grandes ciudades, importante absentismo escolar, trabajo a ritmo lento en numerosas empresas, manifestaciones en Santiago, Valparaíso y Viña del Mar, enfrentamientos violentos aunque esporádicos, varias detenciones y acusaciones del Gobieirno al partido comunista, son las principales muestras de la segunda jornada de protesta nacional pacífica convocada para ayer en Chile.

La jornada contra el régimen militar de Augusto Pinochet y por la vuelta de la democracia al país fue sido convocada por la Multisindical, que preside el líder los trabajadores del, cobre, Rodolfo Seguel, informa Enrique Fernández. Es la segunda realizada en Chile en poco más de un mes. La anterior, el 11 de mayo, también pacífica, dio lugar a una violenta represión policial que costó la muerte de dos personas, la detención de 550 y el procesarniento de los principales dirigentes sindicales.

La policía, informa France Presse, dispersó, haciendo uso de gases lacrimógenos y cañones de agua, varias manifestaciones en las tres grandes ciudades del país (Santiago, Valparaíso y Viña del Mar). En la capital se registraron violentos incidentes en las calles próximas al Insilituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Grupos de universarios levantaron barricadas con neumáticos y troncos de árboles, que incendiaron, mientras la policía lanzó numerosas bombas lacrimógenas.

Los abogados Roberto Morales y Carmen Hermosilla fueron detenidos cuando un numeroso grupo de letrados y estudiantes se manifestaron en los pasillos del Palacio de Justicia. Gendarmes de los tribunales y carabineros chocaron con algunos manifestantes y resultaron heridas varias personas, entre ellas el doctor Manuel Almeyda, hermano del que fuera ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de la Unidad Popular, Clodomiro Almeida.

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La convocatoria en favor de la vuelta a la democracia en Chile fue apoyada por organizaciones de todo signo

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En un comunicado del Ministerio del Interior, se afirma que se cometieron 11 atentados durante la mañana de ayer, fundamentalmente contra instalaciones eléctricas y servicios de transporte público. Para el Gobierno militar, estas acciones demuestran que el partido comunista y la "estrategia de la violencia y la subversión" están detrás de los organizadores de la jornada de protesta nacional. El comunicado contiene también un llamamiento a "no dejarse arrastrar por las provocaciones marxistas", a trabajar normalmente y a quedarse en casa al final de la jornada.

El tráfico ferroviario estuvo ayer interrumpido en el sur de la capital durante 12 horas como consecuencia de la voladora de un tramo de vía 90 kilómetros al sur de Santiago. En las minas de cobre de El Salvador, al norte del país, según los responsables de la compañía nacional minera, los 1.200 obreros del primer turno habían llegado con retraso y sólo trabajaron a ritmo lento.

En Santiago, a primera hora de la mañana, varios millares de personas se amontonaban ante las paradas de los autobuses, que sólo llegaban de tarde en tarde. Un portavoz de los sindicatos de transporte dijo que "muchos de los conductores no han salído para protestar contra la situación del país".

La Multisindical había convocado también a los chilenos a circular lentamente con el fin de provocar embotellamientos. El llamamiento fue atendido en las principales ciudades del país, donde el tráfico era muy poco fluido y el número de vehículos públicos era tan escaso como en Santiago. Fuentes policiales aseguraron, por su parte, que la situación del tráfico en Santiago volvió a ser normal a última hora de la mañana. Para la noche, los sindicatos habían convocado a la población a hacer sonar las cacerolas y apagar todas las luces.

Los convocantes han hecho público un documento en el que exponen sus 14 reivindicaciones. Entre ellas destacan la derogación de las facultades extraordinarias del poder ejecutivo, el respeto a las organizaciones sindicales, la modificación de la actual legislación laboral, la libertad de Prensa, la constitución de un Congreso Nacional, la reincorporación de los trabajadores despedidos y el regreso de todos los exiliados políticos.

Varias organizaciones profesionales, entre ellas el sindicato de los patronos, los partidos políticos, tanto de derecha como de izquierda, la comisión de derechos del hombre, e incluso antiguas personalidades del régimen militar, como el general Gustavo Leigh, se sumaron a la convocatoria.

El presidente de la República, general Pinochet, se refirió ayer a la situación que vive el país con motivo de la jornada de protesta y dijo que mandaría a los políticos "de vuelta a sus covachas".

Cambio y democracia

El Comando Nacional de Trabajadores (CNT), frente unido de sindicatos de izquierda y moderados exige "no sólo un cambio completo de la política económica y social", sino también "el restablecimiento de la democracia".

"El pueblo inició la inexorable marcha hacia la recuperación total de su dignidad y su plena democracia", afirmabaun comunicado del frente, que agregaba que "Chile ha renovado su compromiso con la libertad. Tenemos frescas en la memoria las promesas no cumplidas de construir 900.000 viviendas, crear un millón de empleos, entregar automóviles a dos de cada tres chilenos, además de televisores en color, teléfonos y aparatos electrodomésticos para todos los habitantes", añadía el comunicado sindical.

La televisión estatal ha desplegado en los últimos días una campaña propagandística que aciasaba de ser "comunistas" y estar "mandados por Moscú" a las organizaciones corivocantes. Rodolfo Seguel insistió ayer en que "la población no debe dejarse provocar ni responder con la violencia, porque la vuelta a la democracia debe tener un carácter pacífico. En ningún caso estamos tampoco por el olvido del pasado y comenzar de cero, porque los que esquilmaron el país deben responder y lo mismo deben hacer los que no respetaron los derechos humanos".

El apoyo prestado a la convocatoria por Ios partidos de derecha y sectores empresariales es particularmente destacado por los observadores. Los empresarios y la clase media estás sufriendo de forma muy aguda las consecuencias de la crisis.

Manifestaciones de solidaridad con la jornada de protesta se celebraron ayer en varias ciudades europeas. En Madrid tuvo lugar un acto político unitario, en la Plaza de España, con la participaión de centenares de personas. José María Mohedano, dirigente de la Asociación pro Derechos Humanos y la jurista chilena Alicia Herrera, dirigieron la palabra a los reunidos, que corearon repetidamente "¡El pueblo unido jamás sera vencido!", entre otros lemas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de junio de 1983

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