Se crean las salas de exhibición de películas pornográficas y de arte y ensayo

El real decreto ley sobre Películas y Salas X y de arte y ensayo, aprobado ayer por el Consejo de Ministros, contiene dos innovaciones respecto a la regulación actual. Se establecen las salas de exhibición de películas pornográficas o que realicen apología de la violencia, y se crean las salas de arte y ensayo y la calificación de películas de arte y ensayo, que se otorgarán tanto a filmes españoles como extranjeros que revistan interés cultural.

La Ley 1/1982, de 24 de febrero, que ahora se desarrolla mendiante el real decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros, introduce la posibilidad de exhibición pública de cualquier tipo de cine pornográfico o que realice apología de la violencia. Hasta la fecha únicamente podían exhibirse películas de carácter erótico, o todo lo más, del denominado porno blando, a las que se obligaba a mostrar, como advertencia al público, la conocida S.Esta modificación del decreto anterior supone, según un portavoz de la Dirección General de Cine, "Ia desaparición de un tipo de censura que se estaba ejerciendo en la práctica, ya que el cine pornográfico, al no estar regulada su exhibición, quedaba fuera de toda posibilidad de explotación en España".

El mismo portavoz dijo que, con el fin de "proteger a la infancia y a la juventud, como ocurre en la gran mayoría de países de la Europa Occidental y en Estados Unidos", se establecen tres requisitos para la exhibición de cine pornográfico: que se circunscriba a unos determinados locales, que se denominarán salas X y que será autorizada una sala por cada 10 comerciales existentes en cada localidad; que la publicidad no contenga representaciones gráficas ni referencias argumentales, y que la entrada se limite a los mayores de 18 años.

El real decreto considera que la exhibición de cine pornográfico favorece intereses puramente particulares, ajenos al interés general, por lo que se verá sometido a una especial regulación fiscal.

Dicha regulación se basa en el establecimiento de una exacción parafiscal específica, cifrada en el 30% de la recaudación bruta obtenida en taquilla. Dicha exacción será destinada a nutrir el Fondo de Protección a la Cinematografía, por lo que revierte en interés de la cinematografía nacional. Al mismo tiempo, habrá una elevación del impuesto sobre espectáculos públicos en favor de las Juntas de Protección de Menores, del 5% al 10%.

Al considerarlo la Administracción un negocio que favorece intereses puramente particulares, no otorgará ningún tipo de ayuda, protección o subvención a las películas X, ni su distribución dará derecho a obtención de licencias de doblaje.

Las ventajas de la nueva regulación, según la Administracción, son "la apertura de posibilidades de expresión a través del cine, suprimiento la discriminación que pesaba sobre el cine pornográfico, y la clarificación del mercado cinematográfico en beneficio de los derechos del espectador". Por otra parte, la regulación específica de las películas X y. salas X permite "evitar la injerencia administrativa en la asistencia del público al cine, pasando a ser las calificaciones por edades que se otorgan a las películas una mera recomendación simplemente indicativa".

Arte y ensayo

Por otra parte, se crean las salas de arte y ensayo, y la calificación de películas de arte y ensayo "a aquellas españolas o extranjeras -estas últimas, en versión original o subtituladas- que revistan interés cultural o signifiquen una experimentación en el lenguaje cinematográfico".Aunque el decreto especifica que dichas salas tienen que cubrir una serie de días con programación exclusiva de arte y ensayo, no especifica cuántos días, pero sí que si las películas no son de esas características podrán exhibir cualquier tipo de películas, a excepción de las X.

Por último, dichas salas, durante el tiempo que dediquen su programación a arte y ensayo, estarán exentas del impuesto general sobre el tráfico de las empresas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 27 de abril de 1983.