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Reportaje:Una guerrilla mística en la cordillera andina / 2

Sendero Luminoso: maoísmo y mitos incaicos

La organización revolucionaria peruana Sendero Luminoso ha conseguido implantarse en las regiones más deprimidas de la sierra central andina, fundamentalmente en las provincias del departamento de Ayacucho, utilizando de un modo simultáneo una ideología ultraizquierdista y la vieja mitología del Incanato. Para muchos observadores, el Gobierno democrático restaurado en 1980 dejó transcurrir demasiado tiempo antes de combatir a la guerrílla. Informa un enviado especial de EL PAIS a Perú.

En algún rincón remoto de los Andes, la cabeza cortada del inca mitológico ha comenzado a crecer. El tronco, las extremidades del coloso, se desarrollan desde hace siglos. poco a poco bajó la tierra, hasta que algún día no lejano Incarri, el gigante, resucite y libere a su pueblo. Esta leyenda mesiánica, nacida a raíz de la conquista espahola del imperio incaico, sigue vigente todavía en los pueblos andinos donde se habla quechua y donde la opresión de los colonizadores fue sustituida por 14 opresión de las jóvenes repúblicas criollas.Sendero Luminoso ha utilizado este y otros elementos de la mitología india en la "guerra popular7 que inició hace más de dos años y medio contra el Gobierno peruano. Recordando los tiempos remotos del Incanato, los guerrilleros maoístas de la sierra central andina azotan públicamente a los "enemigos del pueblo" culpables de delitos menores, o les rapan la cabeza como hacían los incas. Incluso matan perros y los cuelgan de postes y árboles como amenaza de muerte para quienes saben que. los antiguos incas enterraban a los muertos junto con sus perros.

El senador Enrique Bernales, del Partido Socialista Revolucionario, uno de los integrados en la coalición antigubernamental Izquierda Unida (IU), comenta en su casa de Lima el fenómeno senderista: "La labor desarrollada por Sendero Luminoso en Ayacucho ha sido de carácter mesiánico, religioso. Quizá si hubieran sido, en vez de maoístas', Testigos de Jehová, hubieran conseguido el mismo resultado".

Una concepción 'polpotiana'

Bernales subraya que los senderistas no se han dedicado generalmente a asesinar a ricos hacendados, no han secuestrado a nadie. Hasta hace muy poco no atentaban ni siquiera contra las autoridades políticas, sino que mataban sólo a campesinos. "Necesitan aterrorizar a la población, sojuzgar a la gente, como cualquier secta con pretensiones salvadoras. A nosotros, a Izquierda Unida, nos consideran 'cómplices de la reacción'. Tienen una concepción polpotiana del mundo (de Pol Pot, dirigente guerrillero y del Gobierno jmer rojo, considerado como el principal responsable del genocidio perpetrado contra el pueblo camboyano entre 1975 y 1978, periodo durante el cual se estima que murieron tres millones de personas). Los elegidos, los salvadores, so n un puñado. El resto debe ser castigado".

Nacido en los primeros años setenta de la enésima escisión del Partido Comunista de Perú que fundara José Carlos Mariátegui, Sendero Luminoso considera la revolución cultural china de 1968 como el "fenómeno ideológico, sociológico, político y cultural más importante del siglo XX". Sus militantes llevan una vida espartana y obedecen una disciplina militar; su ideología es mesiánica, intransi gente. Ignoran a la Prensa burguesa, y en dos años y medio largos de lucha armada solamente han di fundido un folleto titulado "Desarrollar la guerra de guerrillas". "El partido tiene mil ojos y mil oidos", aseguran. El Gran Hermano vigila también los pueblecitos andinos.En la cárcel de El Frontón, un islote en la costa del Pacífico, frente al puerto del Callao, los presos senderistas hacen cotidianamente gimnasia, ejercicios militares, vitorean a Mao-Zedong y a la lucha armada. Sus celdas están decoradas con retratos del gran timonel chino y de su líder peruano, Abimael Guzmán. La restauración democrática de 1980, que coincidió con el inicio de la guerrilla, les permite un status de presos políticos impensable durante los años de dictadura militar o en su tan alabada tierra de promisión ideológica.

"Lo rojo es luz" asegura otro de los eslóganes utilizados por los senderistas. Su dirigente máximo, Abimael Guzmán, es un personaje misterioso que no concede entrevistas y que vive en paradero desconocido desde que, hace diez años, decidiera abandonar la universidad de San Cristóbal de Huamanga, dónde era profesor de sociología y emprender el sendero luminoso de la revolución maoísta. Hay rumores de que Guzmán, de 52 años, padece una grave enfermedad de riñón y que necesita una sesión de diálisis diaria. Para algunos, el camarada Gonzalo, su nombre de guerra, dirige las operaciones desde Ayacucho, mientras, que otros creen que está hospitalizado en el extranjero.

Con un discurso místico ante el pleno del comité central de su organización, Guzmán anunció el principio de la lucha armada, que comenzó formalmente el 18 de mayo de 1980, cuando sus hombres quemaron las urnas en un pueblo de la provincia de Cangallo, en el departamento de Ayacucho. Era el día que se celebraban las primeras elecciones democráticas en Perú tras los doce años de régimen militar. Seguidores de la tesis expuesta por Mariátegui en los años treinta de la semifeudalidad de Perú, los senderistas creen que el modelo chino es la única vía válida de efectuar la revolución.

Preparación en el extranjero

El ex primer ministro peruano Manuel Ulloa, que dimitió de su cargo hace unas semanas, declaró a EL PAIS en su casa de Lima que los activistas de Sendero Luminoso han sido entrenados en Cuba, Checoslovaquia y la República Democrática Alemana. "No tenemos pruebas de que estén recibiendo ayuda del extranjero, pero podrían estar relacionados con esos mismos intereses que alientan el terrorismo en España, Italia, Irlanda o la República Federal de Alemania".

Ulloa señala que, los senderistas eligieron el departamento dee Ayacucho para iniciar la lucha armada por que es "uno de los más pobres de Perú, con una geografía abrupta, mucho alcoholismo y malas condiciones de vida". Reconoce el ex primer ministro que las doctrinas mesiánicas de Abimael Guzmán han penetrado en la universidad y culpa parcialmente de ello al sistema educativo peruano.

La respuesta del Gobierno que ha presidido Manuel Ulloa fue, en su propia opinión, prudente. "Nos negamos a una represión masiva y nuestras fuerzas armadas, conscientes de lo que pasó en Argentina o en Centroamérica no quieren intervenir. Es un proceso lento y comprendo que haya impaciencia en la opinión pública, pero hay que recordar que la policía fue prácticamente destruida durante la dictadura".

Las cosas han cambiado para mejor, asegura el ex primer ministro peruano. "Se ha dado entrenamiento y equipo moderno a la policía y estamos ya en la fase ofensiva. Sí, nos vimos obligados a llamar a las fuerzas armadas, pero exclusivamente para controlar, para limitar las vías de acceso. Eso ha permitido a la Guardia Civil y a la policía. tomar la iniciativa. Sabemos que no se va a acabar con este fenómeno de un día para otro".

Respecto a la pobreza ancestral del departamento de Ayacucho, Manuel Ulloa alega que su Gobierno ha hecho allí grandes inversiones para abrir caminos, construir escuelas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de febrero de 1983