Dos tenaces luchadores contra la carrera armamentista, galardonados con los Premios Nobel de la Paz

Los premios Nobel de la Paz de 1982 fueron concedidos ayer con, juntamente a la sueca Alva Myrdal y al mexicano Alfonso García Robles por sus esfuerzos en favor del desarme. En los fundamentos de su decisión, el comité encargado de la concesión de los premios, según informa desde Estocolomo Ricardo Moreno, aludió a la contribución que ambos han realizado en el seno de las Naciones Unidas y diferentes organismos internacionales a la lucha por la paz y la búsqueda de soluciones armónicas en el campo de las relaciones internacionales.

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Esta vez, la adjudicación del Premio Nobel de la Paz, sin duda el más polémico de todos los premios Nobel, no parece destinado a suscitar otras reacciones que las del aplauso y la aprobación. Tanto Alva Myrdal como García Robles son internacionalmente respetados, aún por quienes no comparten sus puntos de vista.El primer gran debate en torno a la concesión de este premio se produjo en 1906, cuando la distinción recayó en Theodoro Roosevelt. La polémica acompañó también a los premios concedidos al entonces secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger y al actual primer ministro israelí, Menájem Beguin, conjuntamente con Anuar el Sadat. En esta ocasión el comité ha preferido evitar el escándalo y se ha quedado finalmente sin premio el principal candidato, el líder del sindicato polaco clandestino Solidaridad, Lech Walesa.

El comité expresó su "esperanza" en que esta recompensa "constituirá un aliento para el clima de la paz". El comite manifestó también su deseo de que contribuya a "sobrepasar la frontera de negociaciones serias y realistas" para alcanzar un día "un desarme mutuo". El comité del Nobel ha querido también rendir homenaje a los "numerosos movimientos por la paz" que pueden "intentar influir en la política de las grandes potencias".

El comité hace mención a "los largos años de trabajo en favor del desarme y contra el empleo de las armas nucleares" dedicados a la causa de la paz por la galardonada Alva Myrdal. En cuanto al mexicano García Robles, se han valorado sus posiciones en defensa del derecho internacional "que muchas veces le llevaron a enfrentarse con los intereses de las grandes potencias".

Alva Myrdal declaró, poco después de conocer la distinción, que se sentía "especialmente emocionada por el hecho de que Suecia y México buscan nuevos caminos para alcanzar la meta de la paz mundial". La doctora Myrdal ha subrayado que alberga la esperanza de que, a partir de ahora, "millones y millones de personas se sumen al Ejército de soldados. de la paz".

El mexicano Alfonso García Robles declaró que el premio supone un reconocimiento tardío pero necesario a la labor del Comité de Desarme de las Naciones Unidas. García Robles estimó que el premio que le han concedido puede tener relación con el hecho de haber alcanzado el único tratado sobre desnuclearización que existe en el marco de las Naciones Unidas, el de Tlatelolco, que prohibe los ensayos nucleares en territorio latinoamericano. "El mundo", dijo García Robles, "se encuentra ante un dilema, optar por el desarme o por la aniquilación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 13 de octubre de 1982.

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