Tratan de acelerar el estudio de la nueva ley de Propiedad Intelectual
Con carácter de urgencia ha sido convocada la comisión redactora del anteproyecto de Ley de Propiedad Intelectual, que se reunirá de nuevo el próximo día 30 de junio, para recomenzar los trabajos que se habían detenido el pasado otoño, tras la protesta de la Asociación Colegial de Escritores (ACE), y la Sociedad General de Autores Españoles (SGAE), que sentían lesionados los derechos de los autores por lo que en su día fuera calificado como "un simple borrador" por el director general del Libro, Matías Vallés.El nuevo anteproyecto, según fuentes oficiales citadas por la agencia Efe, deberá ser redactado en el término de un mes, para ser presentado a estudio y discusión del Parlamento en la actual legislatura, contra todo pronóstico. De hecho, el director general del Libro, Matías Vallés, declaró el pasado mes de febrero a este periódico que "no habrá Ley de Propiedad Intelectual en la presente legislatura" y la propia ministra ha asegurado hasta el momento que ,en su filosofía estaba más el estudio detallado de los temas; que la presentación de leyes urgentes y a ultranza".
La necesidad de una nueva Ley de Propiedad Intelectual, que sustituya la actualmente vigente, que cuenta ya 103 años, no la discute nadie. Pero para una nueva redacción hay varios temas en litigio, que dividen a editores y autores fundamentalmente. Los editores están preocupados sobre todo por el tema de su propia supervivencia ante la renovación tecnológica. Los autores hablan de un cánon impositivo al dominio público para las obras libres de derechos, de la continuación del plazo de setenta años para la herencia de los derechos de autor, y exigen fórmulas legales para que se haga efectivo el control de las tiradas de las que dependen sus ingresos por este concepto. En suma, se trata de intereses contrapuestos, que se juzgan difícilmente compaginables en tan corto plazo de tiempo.


























































