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García-Conde, inhabilitado, y Curro Romero y su picador, multados con dos millones de pesetas cada uno

El Ministerio del Interior toma medidas contra el fraude en la fiesta

El Ministerio del Interior ha decidido inhabilitar a perpetuidad para las funciones de presidente de corridas de toros al comisario Manuel García-Conde, que presidió el festejo en que se produjeron gravísimas alteraciones del orden a causa de la actuación de Curro Romero. A éste diestro y al picador Diego Mazo se les ha impuesto multas de dos millones de pesetas a cada uno. No se descarta que el diestro vea prohibida su próxima actuación en Las Ventas, el día 3 de junio.

Según un portavoz del ministerio, se van a considerar las circunstancias que concurren en las corridas de la feria de San Isidro, por si en ellas hay algún componente que pueda provocar alteraciones del orden o simplemente intentos de infracción del reglamento taurino.Parece que en esta medida subyace el propósito de prohibir que Curro Romero actúe en Madrid el día 3 de junio. Se sabe que ha habido reuniones de altos cargos de Interior en las que se ha estudiado qué podría suceder si el mencionado torero repitiera la actitud que provocó los sucesos del martes.

De cualquier forma, la intención del Ministerio es solucionar también, y de una vez por todas, el vidrioso problema de la presencia de los toros y los correspondientes reconocimientos, en los que se ven precisados los veterinarios de turno a examinar el disparatado número de reses no reglamentarias que los empresarios y los apoderados de los toreros intentan que aquellos facultativos aprueben, muchas veces mediante presiones de todo tipo.

Al propio tiempo, y siguiendo con las actuaciónes de Curro Romero y su picador, que han dado pie a las sanciones antes mencionadas, el Ministerio del Interior considera que en ellas pudo haber desacato, y ha remitido las oportunas diligencias a la autoridad judicial, por si fueran constitutivas de delito.

Interior hace, además, un llamamiento al público que asiste a las corridas de toros, para que en sus manifestaciones de protesta no cometa actos que puedan atentar contra la integridad física de los toreros y de los espectadores.

La ejemplaridad en la sanción es una medida por la que han venido clamando el público y la afición taurinas para atajar los desmanes que se vienen produciendo en la fiesta. Lo de Curro Romero y su picador requería, efectivamente, una severa y definitiva intervención de la autoridad, que se ha producido; pero también el inacabable problema de la presentación de las reses, que aborda ahora Interior con todas sus consecuencias. Estas medidas defienden al público y suponen un golpe muy serio contra el fraude

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de mayo de 1982