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Tensión en la embajada brasileña en Guatemala, donde permanecen secuestrados ocho rehenes

Ciudad de Guatemala

La tensión presidió ayer el segundo día del secuestro del embajador brasileño en Ciudad de Guatemala y siete funcionarios de esta legación, apresados el pasado miércoles por un grupo armado del Comité de Unidad Campesina, CUC, y del Frente Popular 31 de Enero.

Al menos cincuenta soldados y policías rodean el del edificio, de cinco plantas, en cuyo quinto piso se alberga la embajada. La memoria de los luctuosos sucesos en los que desembocó la toma de la embajada española en Guatemala, el 31 de enero de 1980, que se saldó con más de treinta muertos entre rehenes y ocupantes, planea como un trágico presagio sobre los nuevos acontecimientos.El Gobierno brasileño ha exigido por vías gubernamentales y diplomáticas a las autoridades guatemaltecas que el Gobierno de Guatemala garantice las vidas de su embajador y de los otros siete funcionarios diplomáticos, tres de ellos de nacionalidad brasileña y cuatro guatemaltecos.

A lo largo de la pasada noche, un helicóptero sobrevoló insistentemente el edificio donde se halla la embajada, realizando operaciones que presagiaban que aterrizaría en su azotea. Sin embargo, ello no se produjo, si bien los tripulantes del helicóptero dejaron caer sobre la planta superior unos grandes paquetes, cuyo contenido se desconoce hasta el momento.

Ya entrada la noche, las fuerzas de seguridad que rodeaban el edificio, a la sazón completamente oscuras e incomunicado, por haber quedado sin fluido eléctrico y sin comunicaciones telefónicas, -también sin agua corriente, lograron subir hasta el cuarto piso del inmueble.

Una planta más arriba permanecían los captores con sus rehenes. Los primeros gritaban amenazas contra los miembros de las fuerzas de seguridad que, alumbrados ya por potentes reflectores, se abrían paso hacia el piso de la embajada con el propósito de liberar a los rehenes en una operación que fue desestimada por sus enormes riesgos.

Por mediación brasileña, en la mañana de ayer se logró que cesara el corte telefónico impuesto a la legación por las fuerzas de seguridad y se reanudó el suministro de agua, no bien la luz eléctrica, que siguió cortada.

Exigencias

Los secuestradores exigen la realización de una conferencia de Prensa para dar a conocer sus reivindicaciones y la difusión por la Prensa y la televisión de un comunicado al respecto.Sin embargo, las autoridades guatemaltecas hasta el momento no han aceptado satisfacer las condiciones exigidas por los ocupantes de la embajada brasileña. Los asaltantes de la legación brasileña aseguraron que su entrada en el edificio había sido pacífica, mientras los ocho rehenes dijeron a la Prensa que habían recibido un trato "muy cordial" por parte de aquellos. No obstante, los secuestradores aseguraron contar con "cinco armas populares" del tipo de cócteles molotov y similares. Igualmente, indicaron que están dispuestos a morir, si fuera preciso, si las autoridades guatemaltecas no satisfacen inmediatamente sus exigencias.

El Gobierno guatemalteco rechazó la designacion de mediadores locales en la negociacion con los ocupantes de la embajada y dijo que únicamente admitiría mediadores brasileños. Desde Brasilia, tres diplomáticos de esta nacionalidad se desplazaron a Ciudad de Giaatemala, adonde llegaron a mediodía de ayer para gestionar la liberación de los ocho rehenes.

Los ocupantes de la embajada propusieron una lista de 26 posibles mediadores para negociar la liberación de sus rehenes, pero tal propuyesta fue desechada.

El presidente de Guatemala, general Efraín Ríos Montt, ante una pregunta en la que se le pedía su opinión sobre la posibilidad de que los secuestradores abandonen el país en dirección a México dijo: "en nuestro país el tráfico es libre y no retenemos a nadie".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 1982

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